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viernes 27 de mayo de 2005

La cultura en la República Febrescorderana (I)

Una movida cultural, una especie de forajidismo de los artistas, se está dando en Quito y Guayaquil.

He estado presente en la Asamblea Permanente de Artistas y Trabajadores de la Cultura de Quito, en la Veeduría Cultural de Guayaquil, en la nueva asociación de cineastas y documentalistas -en formación- en Quito: grupos diversos, hasta incompatibles, pero animados por la misma rebeldía lúcida o medianamente lúcida. Por otro lado, en el festival de cine de Cuenca un grupo de cineastas redactó un pronunciamiento en favor de la promulgación de una ley de cine y de la reivindicación de una reserva cultural en las negociaciones del TLC (he copiado el texto más abajo) consiguiendo la adhesión de más de 200 personas hasta hoy. Solanas nos decía tres cosas: 1) Sin ley de cine nunca van a hacer nada; 2) No hay misterio en redactar una ley de cine, solo hay dos modelos en el mundo, es cuestión de elegir el que más conviene al país; 3) Hay que salir a la calle a reclamarlo, aunque seamos cuatro gatos. Creo que es lo que cabe hacer.

Lo que debe venirse es un cuestionamiento a las bases de la organización de la cultura en el Ecuador. La ley de cultura, cuerpo de 50 artículos que en su mayoría fue redactado en los años 70 -durante la dictadura militar- aunque reformado con posterioridad, no solo es letra muerta, sino que es además letra obsoleta. En esa ley se establece el funcionamiento de las tres entidades que manejan la cultura en Ecuador: Casa de la Cultura Ecuatoriana, Subsecretaria de Cultura y Consejo Nacional de Cultura. La Casa de la Cultura Ecuatoriana, verdadero Ministerio de la Cultura del Ecuador, que tiene la enorme virtud de ser autónomo y estar -en teoría- en manos de los intelectuales y artistas del país, necesita una reforma radical y yo diría que hasta una refundación. La misión que le encomendó Benjamín Carrión de llevar la cultura a los sectores populares y hacer de este país una POTENCIA CULTURAL está cada vez más lejos de su realidad presente. Una buena imagen de la tergiversación de la Casa es la tergiversación de su edificio: concebido como un edificio ovalado al que se accedía desde su centro, el espíritu original de la mole de hormigón era ofrecerse como un abanico al visitante. Cuando se construyó el ágora, ocupando el enorme e "inútil" vacío de su interior -que no era un vacío sino el meollo mismo del edificio- se suprimió la entrada central y el acceso se volvió esquizofrénico, un estallido de puertas, como las rajaduras de la cáscara de un huevo partido.


De la Subsecretaría de Cultura y del Consejo Nacional de Cultura no cabe decir más: el único recuerdo que tengo de la primera es más bien traumático y se refiere a la audiencia surrealista que nos dió una vez nuestra amiga Vilky Pérez, una de las personas que ocupó ese cargo durante el gobierno de Lucio Gutiérrez, a quien le tomó menos de seis segundos decirnos "no" de manera tajante mientras uno de sus ayudantes, armado de un taladro ensordecedor, perforaba los muros de su despacho para colgar los cuadros favoritos de la nueva funcionaria. Del segundo solo tengo anécdotas inverosímiles, como la del préstamo a Víctor Arregui del que hablé hace unos días en este mismo blog. Cuando me enteré que el artículo 5 de la Ley de Cultura establece que en el Consejo Nacional de Cultura participa un delegado de las instituciones privadas que realizan actividades culturales me pregunté, ¿por qué nunca nadie nos ha preguntado nuestra opinión -me refiero a Cinememoria- para la designación de esa persona? ¿Quién ocupa ese puesto? Y me sigo preguntando, ¿por qué este consejo no ha cumplido con su misión señalada en el artículo 6 de la misma ley, cuyos numerales rezan: a) Aprobar los planes y programas anuales de desarrollo cultural; b) establecer las prioridades del gasto público para los planes y programas anuales de cultura; c) recabar de los organismos estatales competentes la asignación de recursos económicos para el cumplimiento de aquellos planes y programas?

(Además, habría que preguntarse que entiende la ley por "recabar", habida cuenta que el diccionario de la RAE señala tres acepciones de implicaciones divergentes, a saber: 1. Alcanzar, conseguir con instancias o súplicas lo que se desea. 2. Pedir, reclamar algo alegando o suponiendo un derecho. 3. Recoger, recaudar, guardar.)

La ley de cultura es letra muerta y obsoleta. La ley de patrimonio cultural, otro tanto del que ya hablaremos. No puede surgir una ley de cine sin antes reformar estos cuerpos de ley.

La solución para el cine nacional no es compleja: actualmente todos los municipios del país recaudan un impuesto a los espectáculos públicos del 10% y los mayores contribuyentes de este impuesto son los espectadores de cine. Ese fondo, de varios cientos de miles de dólares, es por naturaleza el fondo de cine. Los cineastas y los productores de cine tienen que hablar con los municipios, pedir ser recibidos por los concejos cantonales de Quito, Guayaquil, Samborondón, Manta, Cuenca, y exponerles sus razones. Una entidad autónoma nacional podría manejar varios fondos municipales mediante la fórmula del fideicomiso tan en boga en la actualidad y asignar ayudas, premios y préstamos con arreglo a normas claras y transparentes. Cada Municipio puede definir las directrices de su propio fondo, las políticas de distribución, como por ejemplo encaminarlo al fomento de la escritura o de la realización documental, o a la innovación en televisión, o crear premios específicos, y de su parte el fondo tendría que renovar constantemente su jurado para evitar suspicacias. No hay mayor complejidad en un sistema como éste y su aporte a la transformación del universo mediático del país puede ser decisivo.

Un segundo paso sería la creación de un canal público de televisión. Jorge Luis Serrano comentaba mi post anterior señalando que un recurso potencial a ser tomado en cuenta es la red de canales regionales y empresas locales de cable que existen repartidas por todo el país. Puede ser y habría que considerarlo. Pero la creación de una señal de televisión nacional autónoma y pública (subsidiada por un 0,4% del FEIREP por ejemplo) y con una misión estrictamente cultural es algo que la buena conciencia forajida debería pedir a gritos después de los acontecimientos de abril. La televisión privada de este país debe comprender que presta un servicio público, que lo hace a través de frecuencias públicas y que la libertad de prensa no ampara la mediocridad ni los caprichos de un gamonal. El surgimiento de un canal de televisión público, manejado por un equipo pluralista de gente de capacidad comprobada -pues a fin de cuentas ser gerente de un canal de televisión tiene la misma importancia que ser ministro de la corte suprema de justicia, y los "Pichi Castro" de nuestros canales privados siguen muy campantes... -, establecería una competencia desleal necesaria. La deslealtad con el derecho privativo de los dueños del dinero a transmitir imágenes de televisión debe ser parte del decálogo forajido. En esa competencia deleal se pondrían a prueba sus neuronas, y veríamos que son todo, menos numerosas.

Después de todo, el dinero del petróleo es nuestro y no de los tenedores de bonos, como bien nos ha hecho comprender el ministro Correa. Que sean tenedores de bonos, que se beneficien del precio alto del petróleo y que encima más tengan en sus manos toda la televisión del país, es el colmo.

A continuación la carta de los cineastas:

Cuenca, 18 de mayo de 2005

Señor Doctor Alfredo Palacio
Presidente de la República

Doctora Consuelo Yánez
Ministra de Educación y Cultura

Doctor Oswaldo Molestina
Ministro de Comercio Exterior
Jefe de Negociación del TLC

Señora Beatriz Parra
Subsecretaria de Cultura

Señor Presidente,

En el marco del 4to Festival Internacional de Cine de Cuenca, un grupo de productores y directores de cine y televisión se reunió para debatir sobre un temaimpostergable, la ausencia de una política cultural en nuestro país.

La cultura es la expresión y la proyección de una sociedad, junto a la educación espilar del desarrollo de la misma, permite generar una identidad y marca propia, comotambién la existencia a largo plazo de esa sociedad. En esa construcción que tieneefectos sociales y económicos, las industrias culturales nacionales juegan un rol fundamental.

En nuestro país el sentimiento permanente de disolución de la sociedad es producto, entre otras cosas, de la falta de una política cultural. En el Ecuador, el fomento, producción, desarrollo y difusión de los bienes culturales se encuentran en una situación de desprotección absoluta.

La necesaria instauración de políticas culturales no puede ser restringida por los acuerdos comerciales. En este sentido, y en el contexto de las negociaciones de los países andinos con los Estados Unidos para la firma del Tratado de Libre Comercio, expresamos que, independientemente de nuestra posición frente al mismo, es imperativo que si se llega a firmar el tratado, se considere una reserva amplia y explícita para los bienes culturales, de otro modo la existencia de muchos de los instrumentos legales e institucionales que requiere nuestra cultura estaría seriamente amenazada.

La figura de reserva cultural ha estado presente desde la creación de laOrganización Mundial del Comercio. Con este instrumento, un país salvaguarda su facultad soberana de proteger y fomentar sus industrias culturales.

Cuando no se ha establecido esta reserva cultural, como en la firma del NAFTA (entre Estados Unidos y México), los números hablan por sí mismos: México estrenaba 120 largometrajes por año antes de firmar el acuerdo en 1994, y diez años después su producción cinematográfica cayó a 9 estrenos por año. Las ventas acumuladas de su industria discográfica cayeron en un 45%. El valor de la producción editorial pasó de 105 a 40 millones de dólares.

El conjunto de rasgos distintivos de una sociedad no puede estar regido por las reglas del comercio, actividad que tiene su lógica propia, que no siempre es compatible y coherente con las lógicas de la cultura. ¿Podemos admitir que países enteros vean coartadas sus posibilidades de generar música, literatura, teatro, cine, porque no son competitivos?

Es imprescindible el establecimiento de una política cultural en la que intervengan activamente el Estado y la sociedad civil.

Como creadores y productores cinematográficos y audiovisuales, consideramos que la imagen país es el reflejo de una nación en el extranjero, que afirma su identidad y cultura, y facilita la comercialización de sus productos y servicios. Los medios audiovisuales, por ser masivos, son fundamentales para la difusión de nuestra identidad cultural.

A pesar de que los esfuerzos constantes del medio audiovisual han logrado presentaren veinte años once proyectos de legislación, uno de los cuales llegó a discutirse yaprobarse en el Parlamento, para luego ser vetado por el Ejecutivo, en 1995; somos el único país de la región que no cuenta con una ley de fomento al Cine y al Audiovisual.

Las industrias culturales son además importantísimas generadores de ingresos, y portal razón, independiente del tamaño de su economía, o del grado de apertura al mercado, la mayoría de países protegen su producción cultural.

Por todas estas razones, Señor Presidente, le pedimos:

- Que en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio se incluya unaamplia reserva para los bienes culturales y la educación.
- Que el tema de la política cultural encuentre espacios de discusión en elproceso de diálogo social que su gobierno ha iniciado, para avanzar en el diseño deuna política cultural.
- Que nos de su respaldo y compromiso práctico para la formulación de un proyecto de ley de cine.

Por la atención que estamos seguros Usted brindará a este tema, quedamos desde ya muy agradecidos. De usted, muy atentamente,

(siguen 234 firmas hasta hoy / la carta no ha sido entregada formalmente todavía)

jueves 19 de mayo de 2005

Oprah, ley de cine, anhelos de un cineasta no búlgaro

Me vienen días sinópticos, que derivan en actos sinópticos, textos sinópticos, deambulaciones meditativas y abruptas conclusiones panópticas, lucidez absoluta. Claro, es una emoción pasajera y en el fondo vana. Celesta Davis interrumpió su estadía en Ecuador porque recibió una llamada del show de Oprah, el show de entrevistas más popular de los Estados Unidos, donde la querían entrevistar. El productor del show investigaba en el internet el tema de "secretos guardados" y se topó con la historia de Awful Normal y un e-mail... rastreó a Celesta hasta dar con ella en el MAAC de Guayaquil, de donde interrupción del viaje, reservaciones de avión, viaje, preocupaciones de Celesta por el traje que usará en el set, sesenta millones de espectadores. En la otra esquina del mundo, Andrey Paounov vuelve a Bulgaria, descansa dos o tres días, parte a un festival en Polonia, después a uno en Turquía, después a uno en República Checa, después a... lleva bajo el brazo su proyecto de filme documental sobre unos mosquitos gigantes que fastidian a la población de una ciudad de Bulgaria donde un día hubo un campo de concentración comunista.

Hablamos con Javier Corcuera y Ana de Prada en Montañita. Es una visita fugaz al balneario de cuya fama no son ajenos nuestros amigos. Ya es de noche, tomamos un frío de limón, la especialidad de la casa. Y hablamos de la vida de los cineastas en Europa, en la Europa rica y social demócrata donde la cultura goza de enormes beneficios. Javier, por ejemplo, nos cuenta que terminada la producción de Invierno en Bagdad, por la que recibió, como es natural, un sueldo que imaginamos modesto en consideración al esfuerzo invertido pero en todo caso aceptable, tiene el derecho de acogerse al subsidio al desempleo en el régimen de "artistas y toreros" de la Seguridad Social española (imaginamos de inmediato a Javier en la fila de la seguridad social junto a diecisiete toreros en sus trajes de luces). Esto quiere decir que cobra, durante tres o cuatro meses, un sueldo sin trabajar. Vamos, no es un sueldo. Es un subsidio en consideración a que los cineastas no trabajan permanentemente, sino que deben esperar muchas veces largos meses en espera de una nueva oportunidad de trabajo. Aún así, no está mal. Es curioso. Cuando los europeos nos cuentan estas cosas les parece enteramente normal y no se dan cuenta - bueno, Javier si - de que lo que están narrando son auténticas quimeras, historias de otro mundo, inimaginables en países como Ecuador. Claro, la cosa en Francia es todavía mejor, a tal punto que fue motivo de las manifestaciones que alteraron el curso normal del pasado festival de Cannes (me refiero al de 2004). Ante la amenaza del gobierno de eliminar algunas de esas ventajas los artistas del espectáculo montaron guardia frente a los cines y a veces dentro de los cines. Es una lucha, dicen ellos, por la excepción cultural: el Estado está obligado a subsidiar la cultura para garantizar la diversidad y la identidad nacional.

No le conté a Javier que el Fondo de Cultura del Ecuador había notificado hace pocos meses al cineasta ecuatoriano Víctor Arregui la orden de pago o dimisión de bienes por una deuda de menos de diez mil dólares - creo que eran menos de cinco - y que iba a significar el embargo de su vehículo. Víctor había cometido el error de pedir ayuda al Estado para terminar una película de bajo presupuesto - quizás menos de veinte mil dólares - que fue premiada en el festival de San Sebastián. Como la explotación económica de la película en salas de cine fue un fracaso económico, no pudo pagar la deuda. Y el Fondo de Cultura lo trató con la misma cortesía con que el Banco de Fomento trataba a los campesinos de mi tierra cuando el invierno era seco: el inspector del banco cargaba su camioneta de gallinas y amenazaba con volver más tarde a embargarle la tierra. Ahora el Banco de Fomento anda dedicado a financiar la importación de taxis (!!!!!), contribuyendo al enriquecimiento de los importadores de automóviles, y el Fondo de Cultura está para lo que oyen. (Vendrá el Fondo a explicar las minucias del procedimiento, me mostrará el contrato, la firma de Víctor, el juicio ejecutivo, el "pague o dimita bienes"... no hablo de eso grandes jefes de la cultura, hablo de otra cosa ustedes verán).

Los países ricos son muy ricos. No tenemos idea de cuán ricos son. Ni idea.

Los países pobres son muy pobres. No tenemos idea de cuán pobres son. Como sucede con la riqueza de los ricos, nuestra imaginación se quedará siempre corta.

Fernando Solanas decía que sin ley de cine no vamos a hacer nunca nada. Es verdad. No hablo de conseguir subsidios como los que disfrutan nuestros colegas europeos. Hablo al menos de tener un interlocutor que entienda de qué estamos hablando. En el Estado, en la empresa privada, en la televisión. Hablo de tener una televisión pública, por ejemplo, y no esa cosa frívola bastante cercana a la idiotez que son nuestros canales de televisión. Averigüen solamente como están sus archivos, auténticos depósitos de mala muerte en la mayoría de los casos, para saber cómo son en realidad. Podría decir en tono solemne: mirad sus archivos y sabreís cómo es su pensamiento. Mirad mi escritorio y sabreís como son mis ideas... sería necesario averiguarlo, entrar, recorrer esos corredores donde aparecen regadas cajas de cintas de video sin identificar, empolvadas y en la antesala del basurero, cintas que guardan nada menos que la imagen viva de nuestra historia y de nuestra identidad. Hablar con los archivistas y enterarse de cómo les mezquinan recursos para renovar los cassettes, para salvar del olvido las imágenes más viejas... y cómo los obligan a deshacerse de ellas, de una parte de ellas, de tal manera que siempre va quedando menos, como en un embudo angosto. Habría que enterarse de cómo el archivo es una caja perdida en la bodega del guardia, junto a la comida de los perros. Habría. Así podríamos hacer una lista de menor a mayor... los de más arriba, gente decente que hace "buena televisión", tendrán archivos más limpios, menos polvorientos.

Ya está. Olviden lo que he dicho.

lunes 16 de mayo de 2005

Siempre se puede tumbar al presidente

El festival terminó con ilusiones de grandes cambios y proyectos. Javier Corcuera que además de buen cineasta resultó ser un tipo generoso, capaz de audaces ideas y conocedor del camino - a más de ser "gran chiste" como dicen en Quito - nos dejó inquietos con algunos sueños extras. Vamos a ver que sale de todo eso después de un tiempo.

La vida durante los días del festival fue una verdadadera fiesta, no solo en el sentido clásico del término, de lo cual poco tenía, sino en el sentido más profundo o práctico, la constante posibilidad de la catarsis, los horarios desquiciados, el cansancio perpetuo e inofensivo, el deambular de conversación en conversación, de película en película, esa sensación que uno tenía cuando era niño de ser adulto a ratos. El domingo final en Quito, por ejemplo. Habíamos cometido un error al programar el segundo pase de INVIERNO EN BAGDAD en la función de medianoche, función que para colmo arrancó tarde, con lo cual hubo apenas 15 personas en la sala. Entre ellas, Celesta Davis y su madre, Ellen, que había insistido mucho en verla. Cuando arrancó la proyección decidimos tomarnos la cerveza del estribo y retirarnos a dormir porque Javier y Ana tenían a primera hora su viaje a Guayaquil. Pero Javier estaba verdaderamente intrigado por lo que pudiera pensar Ellen de la película, no solo porque era la primera americana que la veía, sino porque nos había anticipado que era conservadora y mormona. De manera que esperamos el final de la función y a la una de la mañana estábamos en la sala 1 de Ocho y Medio Javier, Celesta, Ellen y cuatro personas más.

Ellen estaba absolutamente conmovida por la película y no dejó de hacerle preguntas a Javier sobre la situación de los hospitales, sobre lo que pasó con los personajes después, sobre lo que la gente decía en la calle. Fue un diálogo largo y suave entre Ellen, Celesta y Javier en medio de la sala vacía. Al final Ellen le dijo: "es terrible... pero, ¿qué podemos hacer?" Y Javier se encogió de hombros.

Más tarde, cuando los acompañamos hasta el hotel, Javier nos dijo en el carro que se había quedado con ganas de responder a Ellen. En el lobby del hotel Quito las encontramos y Javier se acercó. "Te quería decir que sí hay algo que se puede hacer", le dijo. "Pueden tumbar al presidente, como acaban de hacer los ecuatorianos". Parecía un chiste, claro, pero a Ellen le sonó perfectamente plausible.

Ya nos vemos.

miércoles 11 de mayo de 2005

Machalilla

Viaje de fin de festival con Corcuera y de Prada. Muchas cosas pendientes: entre ellas el foro de Corcuera y Hellen Davis en Quito, Solanas y Davis discutiendo en francés, indignación pro-guerra-en-Irak de un espectador de Invierno... etc. Volvemos el viernes.

m

martes 10 de mayo de 2005

Guayaquil otra vez, último día

Breve post para anunciar que esta noche termina el festival. Lisandra y yo hemos venido a Guayaquil, iremos dentro de un rato al MAAC a encontrar a los amigos y asistir al estreno de Corcuera. Ayer fue la mudanza de regreso al Centro Histórico.

domingo 8 de mayo de 2005

Domingo 8, termina la fiesta en Quito

1. Debo admitir que se puso cuesta arriba la actualización diaria del blog en estos días; con la llegada de Fernando Solanas el tiempo se apretó. Tuvimos el estreno de INVIERNO EN BAGDAD el viernes y de MEMORIA DEL SAQUEO el sábado. Ahora, domingo 8, tenemos las dos películas otra vez en cartel. Acabo de ir a recoger a Pino al hotel para que presente MEMORIA... y aprovecho para escribir un rato.

2. El diálogo con Pino Solanas anoche y esta mañana - a las diez, en la sala 1 hubo una conversación con un público de unas 40 personas - ha sido intenso y emotivo. Solanas es un tipo relajado y lúcido, de buen sentido del humor y con ideas políticas claras. Esta mañana reclamó que una película ecuatoriana se hiciera cargo de preguntar por el tema petrolero en Ecuador: "afuera todos sabemos que las petroleras vienen aquí a robarse el petróleo... eso es vox populi en el exterior... pero yo veo que aquí no se dice mucho eso... los contratos se negocian, ojo, es cuestión de leerlos para saber cuanto se están llevando". Pino preside una asociación por la protección de los recursos nacionales de Argentina, entre ellos el petróleo. Se llama Grupo Moreno y difunde un boletín semanal a mil quinientos suscriptores en América Latina. El sitio vale la pena por su frontalidad en la defensa del "proyecto nacional" argentino y la soberanía latinoamericana. Pino es un agitador a tiempo completo. La charla de esta mañana, que pretendía ser cinéfila, fue una cátedra de compromiso con el trabajo, con la disciplina y el rigor artístico y con la causa antimperialista. De hecho, lo que más me gustó de su película fue el aire desafiante con que pronuncia los nombres de los banqueros mafiosos y saqueadores, de los políticos que robaron y de las empresas que lucran de la deuda externa y de la privatización del petróleo argentino. Ese coraje es valioso; el uso de los carteles, recuperados de cierto cine militante o de cierto Godard como lo dijo esta mañana, carteles explicativos y didácticos, me gustó también. La película es en general una larga enumeración de motivos para la rabia, ilustrada con perlas del archivo televisivo y con el pietaje estremecedor de las marchas del 20 de diciembre de 2001 cuando cayó de la Rúa.

3. Pino está fascinado con la ciudad de Quito. La noche del viernes salimos a recorrerla en auto y la miraba con admiración y ganas de volver equipado con su cámara. Fuimos por Benalcázar, pasamos frente al monasterio de San Francisco, llegamos a la calle Ambato, bordeamos el Panecillo hasta llegar a la Rodrigo de Chávez para encontrar la subida a la loma. La virgen alada de Quito, noble contribución de los Oblatos al ornato de la capital, fue motivo de ocurrencias irrepetibles.

4. Ya me voy. Mañana vuelvo a Guayaquil. Lisandra no me ha dado el OK definitivo para subirse en el avión, pero espero obtenerlo hasta mañana. Acompañaremos a Andrés Barriga y a Javier Corcuera en sus estrenos en el puerto.

viernes 6 de mayo de 2005

Corcuera y el Sahara

Volví de Guayaquil el miércoles, quedaron allí Celesta Davis y su madre, y en la sala, a cargo de su operación Billy Navarrete, María Campaña, Pepe Yepez y Bárbara Aranda que se ocupa del voto del público. La última función que tuve en Guayaquil fue la de SALVADOR ALLENDE con la sala del MAAC llena y un sonoro aplauso al final. ALLENDE ocupa la cuarta posición en el voto del público hasta el 4 de mayo. Magníficas películas no entran al top ten pero otras igualmente magníficas si lo hacen. Es significativo que TU SANGRE de Julián Larrea vaya primera. Anoche fue su última presentación en Guayaquil y veremos más tarde como le fue.

La última noche en Guayaquil participamos en una reunión de artistas e intelectuales que tienen la intención de conformar una Veeduría Cultural con el propósito de observar y criticar la política de las instituciones que tienen a cargo la gestión cultural en la ciudad. Fue una reunión muy placentera, con un alto sentido crítico, gran disposición al consenso, ninguna discusión superflua o bizantina, profusa en ideas y clara en objetivos. Una reunión como pocas. Los amigos aprobaron un primer boletín/manifiesto que harán público en estos días y que se podrá leer en el sitio web de cinememoria, y tienen previsto reunirse semanalmente y actuar en diversos frentes. La gestión del MAAC, de la dirección de cultura del Municipio, de la Dirección Nacional de Cultura y de la Casa de la Cultura Ecuatoriana están en su mira, con un sentido a la vez crítico y propositivo. Las preguntas son: ¿qué política cultural en Ecuador hoy? ¿a cargo de quién? ¿con cuánto dinero? ¿cómo? Otras iniciativas similares que comienzan a surgir en Quito pueden ser el germen de una transformación radical de la cultura en Ecuador, adecuada a los tiempos que vivimos, de crisis y reconsideración de todo.

Así, con placidez y relajamiento regresé a Quito. Encuentro al Ocho y Medio envuelto en una rutina inédita y contagiosa de salas llenas, entusiasmo cinéfilo que conduce a un gasto desbocado en cervezas y pasteles - pues los precios en la cafetería son los cualquier capital europea, naturalmente - y que anuncia una ruina deprimente cuando el festival termine. Pero como Rafael Barriga ha anunciado ya a Godard en 35 mm... esto no pinta que terminará pronto.

Llegan Ana de Prada y Javier Corcuera desde Madrid. Pablo Salgado entrevista a Javier en La Luna la noche del jueves. Javier no cree que recién aterrizado lo llevemos ya a esta radiodifusora mítica de la que tanto ha oido hablar en España en las últimas semanas. Nos recibe la noticia del exilio obligado de Paco Velasco en salvaguarda de su vida y la de su familia. Después, Pablo le tiene una sorpresa a Javier: le cuenta que su padre, el poeta peruano Arturo Corcuera, estuvo en ese mismo estudio unos meses atrás, y lee uno de sus poemas. Javier habla con calma - calma del cansanción del vuelo y de la altura y de la hora - de Bagdad, de la guerra, de la política en España, del cine documental, de la televisión, del forajidismo. La conversación fluye armoniosamente bien. Esta noche tendremos el primer estreno fuera de España de INVIERNO EN BAGDAD.

Entre las muchas cosas que nos cuenta Javier hay una que nos parece particularmente alucinante. Cuando lo conocí en Madrid en el 2002 no pasaba de ser una idea algo loca: organizar un festival de cine en los campos de refugiados del pueblo Saharawi en el Sahara argelino. Más de 250 mil personas viven uno de los exilios más largos, atroces e ignorados por el mundo desde que Marruecos los expulsó de su tierra en el Sahara Occidental en los años 70. Según Javier y Ana se trata de un Estado surrealista que vive de la ayuda internacional en el medio de la arena y que recibe cada año gracias al trabajo de ellos y un grupo de amigos un convoy de 2 aviones argelinos que llegan desde Madrid cargados de proyectores de cine, copias de filmes y centenas de invitados que van a proyectar sus películas subtituladas al árabe en funciones nocturas a cielo abierto. Los invitados se alojan en las tiendas de las familias saharawis, comen con ellos y van al cine con ellos. Como es natural, no les podemos creer, y nos invitan a ir. Todos nos decimos que no podemos no hacerlo. ¿Qué película ecuatoriana le podemos llevar al pueblo Saharawi? Más información sobre el festival del sahara en: www.festivalsahara.com


Seguiré más tarde. Ahora los dejo por un momento. ¡Vayan al festival!

martes 3 de mayo de 2005

Con ganas de hablar por teléfono

1. Ayer vi una parte de The Corporation. Cuando comenzó la función salimos con Coco a tomar una cerveza en la escalinata del cerro Santa Ana. Resultó difícil encontrar un sitio abierto porque al parecer horas antes había pasado por allí una brigada del SRI y no había quedado contribuyente en pie. Todo el cerro estaba clausurado por la no emisión de tickets de venta. Finalmente hallamos un bar diminuto escondido en un descanso de la escalinata. A la hora de pagar, un poco por bromear y otro poco por rigor contable, pedí la correspondiente factura SRI con lo que provoqué una palidez cadavérica en el camarero. El pobre hombre se puso a temblar diciéndose entre dientes "ya me jodí". Primero miró al interior del local como buscando ayuda en vano y después me dijo: "en eso estamos". Enseguida me entregó con mano temblorosa un recibo espurio. La vieja sheriff Elsa de Mena ha vuelto a sus andanzas. Su consigna es, supongo yo, que los pequeños demos el ejemplo a los grandes. Una semana sin vender para cualquiera de esos puestos dejará al dueño sin ganas de reabrirlo nunca.

2. Volvemos a la sala para ver la última parte de la película. La argumentación contudente se construye en base a muchas entrevistas alineadas en sucesión: Michael Moore dice que las grandes corporaciones capitalistas caerán por culpa de su propia avaricia, pues ellas mismas se encargarán de vender la soga con que las ahorcaremos con tal de sacar una ganancia en la venta. El dice que a través de sus películas - de las que lucra el gran capital corporativo - él les está comprando la soga. ¿Será? Hay batallas perdidas. Hay batallas que no tendrán lugar. Me preguntó cual será la próxima gran batalla de los forajidos y me digo que tendría que ser una batalla contra un blanco transnacional. ¿Será la batalla contra el TLC?, ¿o será la batalla contra la TEXACO cuando el juicio pase a la corte suprema? Eso quizás sería interesante. En cualquier caso la amazonía estará perdida para cuando alcancemos a comprar la soga. Cuando yo trabajaba en el programa La Televisión había momentos en que creía que estábamos comprando la soga, sobretodo por los reportajes ambientalistas que hice, que hicimos, que hacíamos. Denuncias formidables contra los madereros inmisericordes y opulentos, contra la tala del manglar, contra las concesiones mineras en las áreas naturales protegidas... toda una generación de jóvenes de clase media creció con esa enseñanzas de corrección política. Mientras sucedía en el programa, durante la pausa de los comerciales el auspiciantes número uno del programa era Chevrolet. Los noventa fueron los años del despertar de la conciencia ecológica y de la penetración de la moda del automóvil en la clase media. Los muchachos ecologistas crecieron y compraron un auto. Y en el bosque todo sigue igual o peor, en el manglar idem, en las áreas protegidas idem... y La Televisión ya se olvidó de todo aquello. La soga fue amortizada con creces por The Corporations.

3. TU SANGRE es la película más política del festival. La más pura. No hablemos de sus excesos o de sus errores, o de lo que pueden parecer sus excesos, como por ejemplo la música. Hablemos de sus méritos o de su mérito: mostrar lo no mirado. Revelar un espacio y un tiempo que nunca habían existido en el cine. Su presencia, su implantación, su impertinencia. El hecho de que convierte en personajes y en escenas cinematográficas - es decir, en relato - un escenario hasta ahora inexistente. La asamblea shuar donde se define el voto étnico en medio de la selva. La candidez del candidato mestizo. La lluvia en el pueblo en la víspera de las elecciones. La fila de espera antes de dar el voto en ese remoto paraje de la selva.

4. Cumplo 38 años. Camino en Guayaquil por la mañana. Se respira tan bien aquí. Encuentro al Manaba en un lugar de almuerzos al medio día. Nos damos un abrazo. ¿Se llenará la sala esta tarde?

Días 4 y 5: un buen comienzo en Guayaquil

Un breve post para no perder la costumbre: la noche de ayer inauguramos el festival en Guayaquil con la sala del MAAC completamente llena. Hubo sitio para todos los que vinieron, pero no habría habido sitio para nadie más. Como se dice vulgarmente: completos. Muchos jóvenes, además de los habituales y fieles del EDOC en el puerto... caras conocidas, algunas circunspectas, muchas muy cordiales.

Tuvimos una dosis de forajidismo: un aplauso cálido en homenaje a La Luna y en memoria de Julio García. Luego unas palabras sobre el polémico cuasi-auspicio del MAAC y el aplauso espontáneo de la sala. ¿Para qué tener esta magnífica sala sino está al servicio de la libertad de expresión y la cultura? Les dije: nos dijeron que nos ofrecían la mejor sala de cine de la ciudad... y les dijimos que les ofrecíamos una de las mejores programaciones de cine documental de América Latina... ¿no son acaso equivalentes y complementarias ambas cosas? ¿Puede haber lo uno sin lo otro? Naturalmente no hablo de nuestra programación solamente... no soy capaz de semejante vanidad. Hablo de ella en tanto ejemplo de lo que es digno de programarse en esa sala.

Ahora voy corriendo a una entrevista de televisión. Por cierto: no pueden perderse la entrevista que hizo ayer Carla Salas a Coco Laso. La pasan esta noche. Según cuenta Coco estuvo de antología.

Hasta lueguito.

m

domingo 1 de mayo de 2005

dia 3: Cortisona, Tu sangre, Awful Normal II

La normalidad del festival. La cafetería de Ocho y Medio es un hervidero de emociones. Las miradas, los gestos, la actitud revelan qué filme vio cada uno. En la sala 2 Sandino Burbano presenta su cortometraje DOMINGO ORGIASTICO en dupleta con MR. CORTISONE HAPPY DAYS. Cuando la función termina todos salen destrozados. Al abandonar la sala una muchacha se queda llorando junto a la puerta. No hay consuelo para ella pues, además, ha venido sola. Christian Hidalgo, que vino desde Argentina con la copia de MEMORIA DEL SAQUEO, está callado y apesadumbrado. De la otra sala, donde Celesta presentó su filme, salen rostros confundidos, igualmente cuestionados. Estoy presente en el diálogo con ella después de la película. Una mujer se levanta y la abraza, le dice cosas al oido y llora. Después, el diálogo es directo, familiar, un amigo traduce lo que Celesta dice pero en realidad es como si ella y su madre entendieran todo y como si el público entendiera todo lo que ellas dicen. Hay un aire de transparencia y de equilibrio en la sala.

MR CORTISONE es una película sobre la soledad en el tunel progresivamente angosto de la agonía. Es una película sobre el tacto, nuestras manos extendidas tratando de alcanzar los bordes del cuadro, los juguetes que nos rodean. También es una película sobre la mirada, último reducto del afecto, el juego de los ojos, el movimiento, sus hallazgos tremendos, como cuando el hombre que se filma encuentra en la ventana a su mujer, la bella mujer a quien amay que lo visita en su enfermedad, sentada en una banca del hospital.

Más temprano, en otra sala, está la película ganadora del concurso Ojo con la Democracia. Se llama TU SANGRE y ha sido realizada por Julián Larrea. La disfruto de principio a fin, la encuentro radiante y a la vez sencilla e inquietante, bien fotografiada y tremendamente reveladora. Todo a la vez. Larrea filma las elecciones de alcalde en el cantón Tiwintza, en Morona Santiago. Hay 3000 habitantes, la inmensa mayoría son Shuar y viven en la selva. Es un magnífico microcosmos de clientelismo y proselitismo ecuatoriano, combinado con la incorporación de valores étnicos en el discurso: shuar vota shuar. Pero no todo shuar vota shuar pues el candidato hispano es un colono generoso, cordial, casado con shuar... La película sigue las incidencias del proceso electoral paso a paso y en ningún momento dejamos de sentir que lo que estamos viendo no lo hemos visto nunca, que estamos asistiendo a una filmación de la pura naturaleza, donde todo se transparenta. Qué jodido es todo, la política, el tejido de intereses que atraviesa a cada uno, el subdesarrollo, la felicidad del monte.

Hablaré de Awful mañana.

Por la mañana vuelo a Guayaquil. Por la noche nos veremos en el MAAC con los amigos guayaquileños.