miércoles, 22 de febrero de 2006

El día de los enamorados

Me han pedido que publique una columna de televisión de 2000 caracteres tres veces a la semana en el diario HOY. Con el dinero que me gane con ese chaucha voy a comprar una suscripción a Direct TV. Este es mi primer artículo que no saldrá porque se hizo extemporáneo y no quería dejarlo pasar. Ustedes pensarán que me estoy cargando con Ortiz, pero no es así. Solo es una coincidencia. Ya nos vemos.

EL DIA DE LOS ENAMORADOS

El martes 14 nos enteramos por el segmento “Gente” de ECUAVISA que la plana mayor de la televisión nacional se había ido de vacaciones a la playa. No quedaba clara la ocasión que había hecho posible este merecido descanso de las estrellas de la pantalla chica, pero si quedó claro que en la fiesta no estuvo presente Jorge Ortiz. Vimos a Alfonso Espinosa, a Andrés Carrión, a Tania Tinoco, a Gonzalo Ruiz, entre otros protagonistas menos destacados, todos festejando en traje de baño y ofreciendo declaraciones amenas sobre sus amores conyugales, en un ambiente de envidiable confraternidad que volvía mucho más notorias las ausencias. Eran las 20h30 y el noticiero de ECUAVISA terminaba mientras, en el balcón de a lado, arrancaba el noticiero de Jorge Ortiz quien, quizás por efecto del contraste, me pareció particularmente circunspecto.

Una de dos, me dije, o no lo invitaron, o no quiso ir.

Me parecería muy raro que no lo hubiesen invitado. Ortiz compagina bien con la mayoría de los animadores de televisión congregados en Manta: son más o menos de la misma generación, son más o menos quiteños y, sobretodo, son más o menos conservadores. Las imágenes de “Gente” me hicieron recordar la entrevista que le hizo VANGUARDIA a Andrés Carrión hace varias semanas, donde el presentador de CANAL UNO confesó que sus amigos tenían la costumbre “de hablar bien de George W. Bush” en las reuniones sociales. Después de semejante línea, uno se pregunta con todo derecho ¿quiénes son los amigos de Carrión?, y ahora que lo vi rodeado de estas personas bebiendo margaritas en la playa, no pude evitar uno de esos malos pensamientos que provoca a veces la televisión. Lo único que no me cuadra en esta hipótesis es la ausencia de Ortiz.

De modo que lo más probable es que Ortiz no haya querido ir. El presentador de TELEAMAZONAS da la impresión de ser un tipo huraño, poco dado a contemporizar con veleidades como un reggaeton en la playa y menos aún a ofrecerse a las cámaras sin acicalamiento y en prendas de baño. Aunque, y esta es mi tercera y última hipótesis, si su carácter es igual de severo en la vida real que en la televisión, bien podría haber sucedido que a pesar de las identificaciones ideológicas, entre sus amigos hubiese primado el deseo de pasarla bien y, haciendo de tripas corazón, no lo hubiesen invitado. Quizás por eso cerró el noticiero de ese día diciendo que él y María Mercedes Cuesta eran “dos pobres almas solitarias”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ja ja ja, Sr. Sarmiento, ja ja ja. Me habían hablado de su blog pero quería comprobarlo por mí mismo. Puede estar seguro que jamás será invitado a mis programas.
Buenas noches
Jorge Ortiz

Anónimo dijo...

dime en la cara pues!

Jorge Ortiz (el verdadero)