In memoriam

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domingo 17 de septiembre de 2006

¿Qué tan lejos? ¡Hasta la victoria siempre!


Tristeza (Cecilia Vallejo) ha pedido un aventón al muchacho de la izquierda (Kléver Naula) que estaba interesado en ella porque creía que era "gringa". Cuando se da cuenta que no es gringa sino solo una quiteña aniñada, se desinteresa. Se lo dice entonces en quichua - sin subtítulos - a su amigo (Rubén Naula).

Cuando vi por primera vez la película Qué tan lejos no dudé en considerarla como una de las mejores películas ecuatorianas. Bien narrada, bien fotografiada, bien escrita, con un tono equilibrado, sentido del humor y madurez. Una película de la que podemos hablar con confianza y sin hacerle concesiones.

Ahora bien, lo que más me llamó la atención de ella cuando la volví a ver fue su platonismo, que no solo está presente en el personaje protagónico, Tristeza, con su duro acento Batán Alto y su rebelde candor, sino que define el tono general de la película, construida para funcionar como un relato pedagógico que nos enseñe cuán bello, vasto y diverso es el Ecuador, y cuán placentero y benéfico puede resultar reirnos de nosotros mismos. Es un tono platónico porque se propone retratar al Ecuador de manera alegórica, adoptando un punto de vista algo cínico pero en el fondo muy optimista de la patria. No solo es una película para adolescentes. Es una película política, un cuento moral para reconciliarnos con el país. La anécdota de Tristeza aparece así, en el amplio espectro, como un pretexto para transmitir ese discurso, convirtiendo al personaje de Jesús - que interpreta de manera tan simpática Pancho Aguirre - en piedra angular de la historia, pues es a la vez el ideólogo y el portador de las dudas en el cuento.



Jesús llega a salvar del aburrimiento a Tristeza (Cecilia Vallejo) y Esperanza (Tania Martínez).

Jesús irrumpe como un bálsamo al cabo del primer tercio de la película, justo cuando las dos muchachas parecen condenadas al aburrimiento. Es tan providencial su aparecimiento - y esto es sin duda un mérito del guión - que uno, sentado en la butaca, se ve tentado a pensar que llegó allí por sí solo, como si no fuera parte de la película sino un milagro del proyeccionista. Como ideólogo, Jesús asume el rol de abuelo de Tristeza, pues comprende de inmediato la ridícula dimensión de su drama y se solidariza con ella ofreciéndole su amistad. Supera así la película su momento más arriesgado, cuando Jesús le indica a Tristeza el camino de la vida y le dice: "tu historia acaba de empezar", momento que en manos menos diestras habría sonado hueco y hasta cursi. Como ideólogo también, Jesús está allí para que comprendamos que el meollo de la historia estriba en que Tristeza se de cuenta que hay un mundo más allá de la burbuja en la que vive. Un mundo, el Ecuador, rico en contradicciones y matices, rico en paisajes y color, y condenado por culpa del curuchupismo y la cuencanidad a vivir hundido en la mentecatez y la mojigateria. Jesús, que es un desencantado y vive resignado a que el mundo sea tal cual es, llevando a cuestas, en todo su desgarbado ajuar, nada menos que las cenizas de su abolengo, se permite sin embargo cierto cinismo, relativizando así el platonismo general de la trama y consiguiendo con ello la identificación plena del espectador medio, que vive tan desencantado como él y al mismo tiempo ama tanto como él las nobles tradiciones de la patria.


Tania Hermida, directora del filme, estudió cine en la escuela de san Antonio de los Baños, a pocos kilómetros de La Habana.

Puestas así las cosas tengo que decir que encuentro a la película algo conservadora, incluso dentro de toda su sincera irreverencia. Ese conservadurismo irreverente, muy cuencano por lo demás, es lo que yo llamo el tono "cubano" del filme, entendiendo lo "cubano" en el más ambiguo sentido de la palabra. Es "cubana" la manera como sus personajes van y vienen de lo exterior - el país, la estampa - a lo interior - su mirada, sus dilemas - sin abandonar nunca cierta superficialidad intrínseca a su viaje, salpicándolo de ese humor cordial y amargo que florece en Cuba, humor relajado de disidencias en sorna. Es "cubana" también esa efectiva habilidad de la directora para encontrar la alegoría de la patria hasta en el corazón roto de su protagonista. Es algo que nos define como generación, esta obsesión por la alegoría nacional. A veces parece una condena. En otras ocasiones, como en el filme de Tania, donde la alegoría no solo es divertida sino también ácida, puede llegar a ser un rasgo amable.

¿Me he reconciliado con el país después de verla? Nunca lo admitiría. Pero ciertamente disfruté mucho de que la película me lo propusiera. Lo sentí casi como un halago. ¿Y ustedes?

16 comentarios:

María Campaña Ramia dijo...

Muy bien, partiendo de tu razonamiento espero que se lleve el Gran Coral en La Habana.
Como sabes yo no la he visto y me estoy muriendo de ganas. Lo que sí, leer todos los comentarios, resenas, noticias, me alegra muchísimo.

Anónimo dijo...

Xcelente articulo. Fantastica redacción, Xcelente lectura. Gracias.

David Bercovici- Artieda

Daniel dijo...

¿"Película para adolescentes"? ¿Porqué?

Jorge dijo...

Buen comentario, lamentablemente no he podido ver la peli todavía. Pero puedo decir que ya me la leí, en muchos artículos, como le paó a Daney con Kapo.

Me sorprendió eso de lo "cubano", las influencias de la academia. La academia siempre ha sido un lugar de control y en eso no se salvan ni las comunistas, ni las capitalistas. Sin embargo, en Ecuador uno siente un airesito cubano, especialmente en el seseribo y en la casa de la cultura, jajaja.

Que pasa con estos chicos de mediana edad, olvidense de esas huevadas nacionalistas y comunistas, el anarquismo a la pantalla!!!!! Sacar de las tripas las imagenes. Si o no? Manolo

Paulette dijo...

lindisima la pelicula, per, y como habia comentado en otro blog de cine, me parecio demasiado obvio esto de los nombres en los personajes. supongo que fue la intencion de tania, pero en un pelicula tan rica en interpretaciones pues anula la concepcion de los personajes, que lo son desde el nombre.

aunque asi de triste sea el ecuador, y aunque asi de esperanzador suene irse a españa. me sono a facilismo, pero insisto, quizas era la idea parodiar las lecturas.

y bueno, las descripciones. este narrador omniciente me sono mucho al de "y tu mama tambien", sin embargo, me parecio excelente el recurso de las descripciones tipo ficha medica de los personajes. nos remiten un poco a esta idea de que nunca somos quienes somos en el mas puro sentido de la palabra, sino que ademas somos lo que son nuestros padres, y que cargamos con herencias que van mas alla de si queremos o no cargar con esa maleta.

-José Antonio Donoso- dijo...

A veces hilas demasiado fino para mí, manolo, pero de hecho la película está buenísima y amerita repetición.

Anónimo dijo...

Alguien podrá conseguir una copia pirata para llevarle a la Maria Campaña

-José Antonio Donoso- dijo...

Y la "lección de cine" en el 8 y 1/2 estuvo bastante chévere también.

"buen" hombre dijo...

Me cae bien ese Jesús. Espero caminar por todo Guayaquil y toparme con él.

O debí toparme con él, cuando caminé diez kilómetros en la vía a Samborondón, mojado y solitario.

camaleon dijo...

Gran película.

Les da de largo a toditas las anteriores, por su despojo de pretenciosidad e inteligencia. Quizá es demasiado explícita con los estereotipos, la mirada del ecuatoriano sobre el propio ecuatoriano, los ecuatorianismos... pase por ser su ópera prima, pero a futuro estaré gusoso de sentarme a ver su nueva creación.

Lección de cine, si señor.

Anónimo dijo...

ÉSTA PELÍCULA ME PARECIÓ DE LO MEJOR, SOY CUENCANA, Y EN REALIDAD LO QUE SE EXPRESA EN LA PELÍCULA ES NUESTRO COTIDIANO VIVIR, ME FASCINÓ TANTO ASÍ QUE ME LA REPETÍ EN EL CINE, PORQUE ES DE LAS PELÍCULAS QUE VALE LA PENA REPETIRSE INNUMERABLES VECES, ME ENCANTA COLECCIONAR PELÍCULAS, POR ELLO ESPERO QUE EL DVD ORIGINAL SALGA CUANTO ANTES, PARA CON ELLO APOYAR A LA NO PIRATERÍA Y SOBRE TODO APORTAR PARA QUE SE SIGAN HACIENDO ÉSTE TIPO DE FILMES EN NUESTRO PAÍS, Y QUE SALGA DE ESE CINE PROTESTA QUE HASTA CIERTO PUNTO CANSA, ÉSTE TUVO SU TOQUE DE PROTESTA PERO NO TAN PRONUNCIADO Y NO ES EN SI LA ESCENCIA DE LA PELICULA, SI NO MAS BIEN EL REIRNOS DE NUESTROS MODISMOS, NUESTRO DIARIO VIVIR Y DISFRUTAR Y QUE LA PIEL SE NOS ACHINE VIENDO TAN HERMOSOS PAISAJES. PROPIOS DE MI LINDO ECUADOR¡¡¡¡

KiOmI WaTaNaBe n_n dijo...

Realmente impactante... no pude dejar de sonreir mientras la veia con mi madre... recuerdo una frase de ella "pero si es "ahí"" y pues eso hizo tania "sacar ahi de igualito" lo que vemos dia dia, aquello que es tan nuestro y que nos hace tan unicos a los ecuatorianos ^___^

Anónimo dijo...

La película queda totalmente desacreditada por ser una maniobra política, lo que nuestro querido Rafael Correa llama de Revolución Ciudadana. Personalemnte me entristece que estemos engañados por una visión populista del país. La directora, demuestra ser un títere socio-político. Tania Hermida es candidata a la Asamblea Contituyente. ¿Reconciliación? ¿Con ser pobres? ¿Ahora tenemos que aceptarlo? NO ESTAMOS ORGULLOSOS DE SER TERCER MUNDISTAS!

Podía haber sido un telefilm como cualquier otro!

Jorge Queirolo Bravo dijo...

La película es excelente, pues aporta una mirada fresca y sin maquillaje a lo que realmente es el Ecuador de hoy en día. Escenifica de cuerpo entero la idiosincrasia y los problemas que aquejan a sus habitantes. Además está bien filmada y los diálogos son fluidos. En definitiva “Qué tan lejos” es un largometraje que merece verse y cuya realización enaltece al cine ecuatoriano, que históricamente no ha sido pródigo en cuanto a producciones cinematográficas. Ojalá que la directora Tania Hermida siga teniendo iniciativas como ésta, que es digna de ser tenida en cuenta.

Navegantelibre dijo...

Esperaba más de Hermida, no me gustó la película, lo siento. Pues siento, que la ausencia de gente en la película fue una clara evidencia de falta de extras y la única diferencia entre pueblo y pueblo son los cartelitos o porque alguien lo dice. Lo siento, pero me parece que nunca empezó la película, tan lineal como la carretera laaarga y vacia. Demasiado protagonismo para el asfalto. Lo siento, nunca hallé el punto de giro. Perdón por mi audacia pero hoy siento más la de Hermida. De todas formas es un noble esfuerzo, buena imagen, buena actuación, buena fotografía, pero no deberían sacar a la gente para resolver un problemilla de producción. A mi sobrinita si le gustó y a muchísima gente más. Espero más de Hermida, una profesional del cine… o una artista de verdad. Tiene mi respeto.

J. Zafra dijo...

¡Eh, Manolo! Lamento decirlo -lo lamento por mí- pero debe quedar claro: éste es, entre los mil+uno comentarios leídos sobre mil+una películas vistas, el más certero y afilado y esférico que yo recuerde. Lo lamento, pero tal es mi verdad.
Saludos desde la Colombia que es Ecuador que es Venezuela (nunca jamás la otra...).