Estamos trabajando muchas horas diarias para tener listo el sexto festival de documentales. Alfredo Mora, editor del periódico El Otro Cine, la revista crítica que editamos cada año, me ha hecho notar que este año el equipo es 50% más reducido; lo ha dicho en plan "contratemos más gente"; le he respondido que la revolución ciudadana demanda de todos nosotros una dosis mayor de sacrificio. Alguien ha entonado entonces el himno Patria tierra sagrada y todos en la oficina se pusieron de pie.
Fuera de bromas: el festival arranca el 10 de mayo. Lanzo aquí una primicia - que el jefe de prensa no me perdonará - : el festival se inaugurará en Quito en el recién restaurado Cine Benalcázar por disposición vertical del señor alcalde. El teatro está muy bien, lamentablemente el Fonsal no lo ha equipado con proyectores de cine o de video ni con pantalla, por lo que tendremos que alquilar estos equipos. Tengo la sospecha de que el Fonsal tiene algo en contra del cine. Aparte de haber financiado el filme 1809-1810 Mientras llega el día en las condiciones y circunstancias que ya fueron criticadas en este blog, a este llamado Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural le ha dado por restaurar antiguos cines para reconvertirlos en teatros. El cine Benalcázar, me van a perdonar los arquitectos municipales, ha sido, es y será un cine, aunque a ustedes les parezca que queda bonito de teatro con corredores de chanul lacado y con una cabina de proyección vacía. Ahora mismo están restaurando el Cine México - localizado en Chimbacalle - y creo que lo menos que podríamos hacer los cineastas es exigir al Fonsal que lo rehabilite funcionalmente como cine. Leo en El Comercio que "el cine México tendrá espacios versátiles en la construcción, para cambiar de cine a teatro". Me temo lo peor. Una buena idea sería que se invite al Consejo Nacional de Cine a participar de su programación, del mismo modo que le entregaron el Variedades - ¡¡otro cine sin proyectores!! - a la Fundación Teatro Sucre.
En fin.
RFK Jr. suggested Pennsylvania fabricated measles deaths. A coroner just
confirmed one
-
[image: Robert F. Kennedy Jr. (based on photo by lev radin /
Shutterstock.com)]
Conspiracy theorist RFK Jr suggested that two deaths attributed to measles ...
Hace 2 días.

6 comentarios:
bueno el blog manolo .... creo que efectivamente, para que un CNC .... ???
mejor hagamonos teatreros ....
a veces (o siempre?) las decisiones de ciertos organismos municipales , estatales estan bastante fuera de lugar....Que chevere van a quedar todos estos teatros no ?....
por que de paso el municipio no se los alquilen a los "paren de sufrir" ....
o serhemoes nozotroos hermano mio !
no sera de pelear por una sala de los cineastas , una especie de cine club ...
una cosa gestionado por el CNC .... digo huevadas ? no se algo donde pasar las pelis de todos hacer los talleres de analisis ..proyecciones ,,, sin tener que perder la camisa en alquileres de pantallas, caseteras , proyectores, salas ,,,, una casa del cine .... no se .... podria ser bacan ....
ahi mismo podria funccionar el pequeño museo del cine ... en fin .
suerte los EDOCs ! , Olivier .
Claro que sí, como el Filmmuseum de Amserdam, en pleno Vondelpark. Buena idea Olivier. Yo siempre soñé que el aeropuerto se convierta en parque y ahí en la mitad se construya un cine/cinemateca. Pero lo que va a pasar es que se va a convertir en un mega-archi-hyper Supermaxi. Cada año que vuelvo a Quito lo único que cambia es eso: más Supermaxis (ahora hay 2 más que el año pasado) y el de la Isabel La Católica se presta para larga discusión. Quito debe ser la ciudad con menos espacios verdes por metro cuadrado, y el municipio se pasa en comodatos, dejándonos cada vez más grises... Ah, y más tráfico, claro...
bueno bueno... el metropolitano tiene 500 Ha. Nuestros sueños son realmente atrevidos. Yo una vez conocí al arq. Pallares, director del fonsal, en un coctel. Como no teniamos nada de qué hablar, tuve la idea de proponerle que uno de los edificios que restauran sea dedicado al cine - creo que me referí al antiguo circulo militar, que me quedaba cerca de casa - y el tipo solo esbozó una sonrisa, después tosió y se fue a conversar con algún embajador. ¡El aeropuerto convertido en cinemateca! palacio de la zarzuela quizás, pero cinemateca, lo dudo.
No conocía este blog y la verdad que me parece estupendo! Saludos y me voy feliz por el descubrimiento.
que asco
LA MIRADA DEL OTRO CINE
6TO FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DOCUMENTAL, EDOC
por Leonardo Parrini
"Cada quien dice que lo que hace es importante. El economista dice que la economia es importante, el albañil dice que la albañilería es importante, el electricista dice que la electrónica es importante, el médico dice que la medicina es importante: queremos decir aquí que el cine es lo más importante de todo aquello" manifiesta provocativamente Manolo Sarmiento, Director del Sexto Festival Internacional de Cine Documental, EDOC, que se inauguró ayer en Quito.
¿Por qué el cine puede ser lo más importante? Simplemente porque la sentencia de Sarmiento sugiere que podemos vivir sin el médico de cabecera, quedar sin luz y los economistas pueden, una vez más, desbaratar la sociedad, mientras los albañiles pueden ser reemplazados por otros constructores, pero ¿qué sucede en un país sin cineastas?
Lisa y llanamente en un país sin cine, puede que el cine se quede sin país. El cine autoral es la memoria de un colectivo, pero aquella memoria poética de la que habla Kundera para designar la misión y opción de evocar lo esencial en la vida de los grupos y los individuos. De allí que un país sin cine es un país amnésico en su esencia, donde todo acontece sin referentes pretéritos y sin referencias futuras, carente de esa vocación existencial que registre lo que somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.
Un país sin cine es un país sin mirada hacia sí mismo y hacia los demás. Un país sin cine es como una casa sin espejos y ventanas, dijo alguna vez Sebastián Cordero, y tiene razón. Sin el espejo donde vernos de cuerpo entero o escudriñar detalles de nuestra condición humana y social, sin la ventana por donde nos mira el mundo y desde la cual vemos el universo.
El cineasta, como sujeto creador de imaginarios, productor de símbolos donde un colectivo se ve a si mismo, se convierte en esta sociedad de predominio visual en el homoviden poseedor de la sapiencia significante, vuelta la mirada hacia vivencias claves, en el ente del que no podemos prescindir. Solemos cambiar de médicos, economistas, electricistas o albañiles, pero no podemos cambiar de cineasta, por el simple hecho de que éste permanece ahí, mirándonos y viendo su entorno como una conciencia inmanente que ausculta, proyecta y transforma.
Eso se propone EDOC: mirar, proyectar y cambiar las condiciones de vida de un país falto de memorias, requerido de conciencias, urgido de revelaciones verdaderas. Doble responsabilidad a partir de que el documental es vida vivida y no tan solo ficción recreada. Y lo hace desde un ángulo cuyo vértice se propone ser alternativo a los circuitos del cine espectáculo comercial y provocativo en la anchura y profundidad de su encuadre: el otro cine, es una perspectiva que nos permite mirar el revés de las cosas para ver otros aspectos de la realidad. ¿Cuales son estos?
El audiovisual, cine e Internet son el escenario de la cultura contemporánea, dice Sarmiento, allí donde se juega su extinción o supervivencia, la construcción de una democracia o la persistencias de sus simulacros. ¿Podemos cambiar el escenario audiovisual que se ha convertido en el "cementerio animado de un país en descomposición", como sentencia el Director del Festival? Ese es precisamente el desafío que se proponen los gestores del EDOC, trata de construir un audiovisual donde la mirada personal y crítica de los autores sea mayoritaria.
Destacamos de la cartelera del sexto EDOC algunas muestras significativas: los filmes ecuatorianos Alfaro vive carajo, del sueño al caos de Isabel Dávalos, Taromenani el extermino de los pueblos ocultos de Carlos Andrés Vera y El tren más difícil del mundo de Daniel Wiess, voces que asumen el riesgo de recontar la historia del Ecuador desde una perspectiva propia. Y las realizaciones internacionales Ciudad de fotógrafos del chileno Sebastián Moreno que nos trae una aproximación inédita del trabajo de fotógrafos que registraron escenas censuradas en los años de la dictadura pinochetista. El filme del Yanara Guayasamín Cuba, el valor de una utopía, primer documental ecuatoriano que forma parte de la selección oficial del Festival de Cine Documental de Ámsterdam.
Mención aparte asignamos al filme de Marcus Attila Vetter, Mi padre, el turco, que narra el reencuentro de un hijo con el padre luego de cuarenta años de permanencia en Alemania, pieza cinematográfica europea que inauguró el sexto festival EDOC en Quito en la sala Benalcazar. Una historia contada con una ternura de cabal autenticidad y la honestidad propia de un realizador con oficio y beneficio de un cine de planos íntimos y secuencias improvisadas, con rasgo documental y tono introspectivo, matizado por una temática musical de ancestros turcos que crea una atmósfera conmovedora, donde las vivencias evocadas se funden a las vicisitudes del encuentro del padre, Attila y sus hermanas en escenas construidas con sobria factura estética.
Una historia que es el raconto de una vida proyectada a través de un fílm que "perdura en la memoria y en el alma", por el hecho de ensayar una mirada desprejuiciada de la relación padre hijos, sin parricidios ni contemplaciones paternalistas, donde prima el afán de un encuentro familiar veraz, en el que conocerse y reconocerse iguales y distintos es imperativo, unidos por la ley de la sangre y una identificación parental que emerge como el paradigma donde atrincherar los sentimientos, en una sociedad post moderna donde pervivimos y resistimos solos en el mundo y, acaso, sin dioses.
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