jueves, 19 de mayo de 2005

Oprah, ley de cine, anhelos de un cineasta no búlgaro

Me vienen días sinópticos, que derivan en actos sinópticos, textos sinópticos, deambulaciones meditativas y abruptas conclusiones panópticas, lucidez absoluta. Claro, es una emoción pasajera y en el fondo vana. Celesta Davis interrumpió su estadía en Ecuador porque recibió una llamada del show de Oprah, el show de entrevistas más popular de los Estados Unidos, donde la querían entrevistar. El productor del show investigaba en el internet el tema de "secretos guardados" y se topó con la historia de Awful Normal y un e-mail... rastreó a Celesta hasta dar con ella en el MAAC de Guayaquil, de donde interrupción del viaje, reservaciones de avión, viaje, preocupaciones de Celesta por el traje que usará en el set, sesenta millones de espectadores. En la otra esquina del mundo, Andrey Paounov vuelve a Bulgaria, descansa dos o tres días, parte a un festival en Polonia, después a uno en Turquía, después a uno en República Checa, después a... lleva bajo el brazo su proyecto de filme documental sobre unos mosquitos gigantes que fastidian a la población de una ciudad de Bulgaria donde un día hubo un campo de concentración comunista.

Hablamos con Javier Corcuera y Ana de Prada en Montañita. Es una visita fugaz al balneario de cuya fama no son ajenos nuestros amigos. Ya es de noche, tomamos un frío de limón, la especialidad de la casa. Y hablamos de la vida de los cineastas en Europa, en la Europa rica y social demócrata donde la cultura goza de enormes beneficios. Javier, por ejemplo, nos cuenta que terminada la producción de Invierno en Bagdad, por la que recibió, como es natural, un sueldo que imaginamos modesto en consideración al esfuerzo invertido pero en todo caso aceptable, tiene el derecho de acogerse al subsidio al desempleo en el régimen de "artistas y toreros" de la Seguridad Social española (imaginamos de inmediato a Javier en la fila de la seguridad social junto a diecisiete toreros en sus trajes de luces). Esto quiere decir que cobra, durante tres o cuatro meses, un sueldo sin trabajar. Vamos, no es un sueldo. Es un subsidio en consideración a que los cineastas no trabajan permanentemente, sino que deben esperar muchas veces largos meses en espera de una nueva oportunidad de trabajo. Aún así, no está mal. Es curioso. Cuando los europeos nos cuentan estas cosas les parece enteramente normal y no se dan cuenta - bueno, Javier si - de que lo que están narrando son auténticas quimeras, historias de otro mundo, inimaginables en países como Ecuador. Claro, la cosa en Francia es todavía mejor, a tal punto que fue motivo de las manifestaciones que alteraron el curso normal del pasado festival de Cannes (me refiero al de 2004). Ante la amenaza del gobierno de eliminar algunas de esas ventajas los artistas del espectáculo montaron guardia frente a los cines y a veces dentro de los cines. Es una lucha, dicen ellos, por la excepción cultural: el Estado está obligado a subsidiar la cultura para garantizar la diversidad y la identidad nacional.

No le conté a Javier que el Fondo de Cultura del Ecuador había notificado hace pocos meses al cineasta ecuatoriano Víctor Arregui la orden de pago o dimisión de bienes por una deuda de menos de diez mil dólares - creo que eran menos de cinco - y que iba a significar el embargo de su vehículo. Víctor había cometido el error de pedir ayuda al Estado para terminar una película de bajo presupuesto - quizás menos de veinte mil dólares - que fue premiada en el festival de San Sebastián. Como la explotación económica de la película en salas de cine fue un fracaso económico, no pudo pagar la deuda. Y el Fondo de Cultura lo trató con la misma cortesía con que el Banco de Fomento trataba a los campesinos de mi tierra cuando el invierno era seco: el inspector del banco cargaba su camioneta de gallinas y amenazaba con volver más tarde a embargarle la tierra. Ahora el Banco de Fomento anda dedicado a financiar la importación de taxis (!!!!!), contribuyendo al enriquecimiento de los importadores de automóviles, y el Fondo de Cultura está para lo que oyen. (Vendrá el Fondo a explicar las minucias del procedimiento, me mostrará el contrato, la firma de Víctor, el juicio ejecutivo, el "pague o dimita bienes"... no hablo de eso grandes jefes de la cultura, hablo de otra cosa ustedes verán).

Los países ricos son muy ricos. No tenemos idea de cuán ricos son. Ni idea.

Los países pobres son muy pobres. No tenemos idea de cuán pobres son. Como sucede con la riqueza de los ricos, nuestra imaginación se quedará siempre corta.

Fernando Solanas decía que sin ley de cine no vamos a hacer nunca nada. Es verdad. No hablo de conseguir subsidios como los que disfrutan nuestros colegas europeos. Hablo al menos de tener un interlocutor que entienda de qué estamos hablando. En el Estado, en la empresa privada, en la televisión. Hablo de tener una televisión pública, por ejemplo, y no esa cosa frívola bastante cercana a la idiotez que son nuestros canales de televisión. Averigüen solamente como están sus archivos, auténticos depósitos de mala muerte en la mayoría de los casos, para saber cómo son en realidad. Podría decir en tono solemne: mirad sus archivos y sabreís cómo es su pensamiento. Mirad mi escritorio y sabreís como son mis ideas... sería necesario averiguarlo, entrar, recorrer esos corredores donde aparecen regadas cajas de cintas de video sin identificar, empolvadas y en la antesala del basurero, cintas que guardan nada menos que la imagen viva de nuestra historia y de nuestra identidad. Hablar con los archivistas y enterarse de cómo les mezquinan recursos para renovar los cassettes, para salvar del olvido las imágenes más viejas... y cómo los obligan a deshacerse de ellas, de una parte de ellas, de tal manera que siempre va quedando menos, como en un embudo angosto. Habría que enterarse de cómo el archivo es una caja perdida en la bodega del guardia, junto a la comida de los perros. Habría. Así podríamos hacer una lista de menor a mayor... los de más arriba, gente decente que hace "buena televisión", tendrán archivos más limpios, menos polvorientos.

Ya está. Olviden lo que he dicho.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hablando de medios:
No se si a ustedes les resulta cómico-trágico-risible que un canal de televisión, que nunca salio a filmar o filmó poco sobre los hechos de las manifestaciones de Abril (no les llamo ni batallas, ni guerras, ni levantamientos, pues me parecen títulos creados por el marketing) ahora salgan con una campaña impresionante de: "LA BATALLA DE ABRIL CON TOMAS INÉDITAS Y EXCLUSIVAS" y "NOSOTROS EL ÚNICO CANAL QUE ESTUVO PRESENTE EN LA BATALLA DE ABRIL"
Me pregunto entonces, como es que un canal que nunca salio puede tener tomas "exclusivas" y como la televisión puede aprovecharse de la cercanía de los hechos para poder sacar réditos económicos no me sorprendería en nada que en las propagandas que de hecho va a tener el programa salga algún "politiquillo" hablándole al país.
Algo para reflexionar es que si alguien salía de Quito en los días de la marchas y manifestaciones, querías enterarte de cómo seguía en panorama no tenias noticias exactas y reales de lo que sucedía en la ciudad, incluso mucha gente con la que he hablado fuera de Quito pensaba era cierto que los que "metían relajo eran 4 o 5 forajidos"
¿Qué hacemos frente a las organizaciones televisivas que nos mienten cada vez que les da la gana o cambian la "realidad" a sus antojos?
Yo también pienso que con una televisión más abierta y sobre todo popular, se podría llegar a un mejor acercamiento a la realidad... o ¿por qué no una televisión pirata? en la que de vez en cuando soltemos noticias de verdad... Bueno dejando se soñar con lo de la TV pirata (hacker suena más marketinero para los que gustan de aquellos términos) y poniendo los pies en la tierra concluyo:
Busquemos la manera de preservar la realidad y el material audiovisual que tenemos... para que luego en lugar de tener noticias amarillistas tengamos documentales buenos de los hechos que ocurrieron hace ya mucho tiempo... tal vez por el momento no nos queda otra alternativa.
Saludos.

Anónimo dijo...

no hay derecho. ni de eso, ni de muchas cosas... pero ya ni modo, para mi, con que uds continuen su rabajao es suficiente..

Anónimo dijo...

La idea de los documentales es, aparentemente, la única salida a la desmemoria.
Por otro lado, pensando en soluciones viables y menos románticas como la de montar una Tv pirata, dicho esto con el afán de avanzar en el tema y no generar ninguna polémica, pienso que la red de radios comunitarias sí es un buen ejemplo en este sentido: a una hora fija, todos los días, estas entran en red y pasan noticias de manera colectiva. Es una manera de conectar lo local con lo global.
La idea, en este caso, sería generar un contacto con la red de sistemas de cable y televisión regional y local abierta existentes en el Ecuador (solo en cable hay 120 empresas en todo el paìs) para enviarles material que puedan difundir por sus redes.
Creo que es algo más posible y sería fabuloso poder concretar algo al respecto.
Hay una Asociacion de Operadores de Cable que reune a la mayoría de estas empresas y que, me parece, está abierta a este tipo de propuestas.
j

Anónimo dijo...

cuando dices una red de operadores de cable, son empresas que hacen lo mismo que tvcable o son canales de televisión que se difunden por cable? por televisión regional abierta entiendes a manavisión ... etc?

se podrían conectar a una misma señal muchas de ellas a la vez?

Anónimo dijo...

Son empresas como TvCable, pero más pequeñas, con la diferencia que la mayoría de ellas cuenta con su propio canal al interior de su red.

Por televisión regional y local abierta se entiende a manavisión y etc (son cerca de 200 canales locales y regionales abiertos por todo el Ecuador)

No se podrían conectar a una misma señal al mismo tiempo. Para eso hace falta aparatos satelitales con los que estas cadenas no cuentan. No nos olvidemos que son PYMES. Habría que enviarles en algún soporte (casetes o dvds) el material.