El mayor hallazgo del teleférico de Quito es, sin duda, su sistema tarifario. Concebido con genuina astucia y explicado en rotulitos elocuentes, el sistema admite sin reservas que vivimos en una sociedad de castas y, en consecuencia, distingue dos tipos de pasajeros: los comunes y corrientes - el sistema los llama, felizmente, "normales" en lugar de "cholos" - y los especiales, que adquieren un "fast pass", que se puede traducir como "pase veloz" o "pase rápido". Los unos pagan 4 dólares, los otros 7. (Antes de llegar a ese punto, el parqueadero también se divide en dos: parqueadero VIP - siglas en inglés de "persona muy importante" - donde se paga 3 dólares y parqueadero no-VIP - personas no tan importantes, se entiende - donde se paga 2. Me pregunto, ¿qué puede tener de especial un parqueadero VIP?, ¿más holgura?, ¿sombra en los días de sol?, ¿armas automáticas para los guardias?, ¿adoquines importados? En todo caso, no será una diferencia tan notoria, me digo, si solo cuesta 1 dólar más que el corriente).
Lo malo es que tanto los unos como los otros pasajeros hacen la misma fila para comprar el boleto de acceso al teleférico, de manera que incluso si uno ha decidido con anticipación adquirir un "fast pass" y se ha estacionado en el parqueadero VIP, tiene que aguantar la espera frente a la taquilla junto a la gente normal. Este inusitado gesto igualitario no es casual pues tiene como propósito inocular en el ánimo de los normales el germen del arribismo (que como se sabe es muy contagioso). Así, cuando el visitante "normal" que ha esperado más de una hora llega a la ventanilla, la señorita le indica que si quiere tomar el teleférico en calidad de "normal" debe esperar cuatro horas más, y pone delante de él la posibilidad de adquirir el "fast pass" y así reducir sustancialmente el tiempo de espera. En ese punto, el padre de familia normal, con los hijos y la mujer normales a sus espaldas, convoca una reunión de Estado Mayor para aceptar o declinar la oferta. Los concesionarios aceleran así su recuperación financiera.
Este sistema - cercano a la extorsión - que cobra dos tarifas diferentes por el mismo servicio, insinúa que el verdadero lujo de hoy es el tiempo, pero en realidad especula con la aglomeración de público, reservando para los pudientes la posibilidad de "meterse a la cola" mediante el pago de una tarifa más alta. Lo racional habría sido crear un sistema de reservaciones, donde el pasajero decide con antelación el día y la hora en que desea viajar, que es como funciona el "fast pass" en otros centros de entretenimiento (i.e. Disneyworld, para citar uno cuya autoridad no discutirán nuestros concesionarios pichinchanos). Es decir, premiar el orden y no la billetera. Además, es una diferenciación que contradice radicalmente el espíritu con que se concibió el sistema unificado de transporte del Distrito Metropolitano que se inauguró en 1996 y del cual el teleférico debería formar parte. El sistema anterior - que pervive en ciertos trayectos - castigaba a quienes por vivir más lejos estaban obligados a realizar varios trasbordos, encareciendo proporcionalmente su viaje. La idea del sistema unificado es que todos paguemos la misma tarifa de modo que los pasajeros que toman rutas cortas subsidien a los que toman rutas largas. Es decir, su espíritu es la igualdad. Al mismo tiempo se suprimió el odioso sistema de "selectivos", "ejecutivos" y "populares", que discriminaba a los viajeros y entorpecía el tráfico.
No entiendo por qué el teleférico no forma parte del sistema metropolitano de transporte, más aún cuando se trata de una iniciativa municipal. Que esté concesionado no es un obstáculo, pues la ecovía también lo está y sin embargo está regulada por la EMSAT. Que sea una línea de vocación turística, tampoco lo es, pues la EMSAT tiene a su cargo también la regulación del transporte turístico de pasajeros. Además, y por si esto fuera poco, en lo alto de la montaña, a poca distancia de Cruz Loma, viven numerosas familias campesinas cuyos hijos bajan a trabajar o a estudiar en la ciudad a pie o a caballo. ¿El teleférico está al servicio de estas familias también? Supongo que a nadie se le ocurrió que así pudiera ser. De hecho, a mi solo se me vino esta idea a la mente cuando escuché en la radio La Luna el reclamo de una de estas personas. Se trataba de un hombre a quien un guardia privado de "la concesión" le negó el acceso al camino ancestral por el que regresaba a su casa después de trabajar, sugiriéndole muy suelto de huesos que tome otro camino que resultaba ser varios kilómetros más largo. Semejante atropello me pareció escandaloso, más aún cuando fue ratificado por un guía turístico que formulaba a su vez otro reclamo: la empresa concesionaria del teleférico no vende billetes sencillos o de una sola vía, que serían de mucha utilidad para los excursionistas interesados en realizar el ascenso a pie, y por ende no admite que los pasajeros inicien el viaje en la cumbre de la montaña.
En general, y fuera de estos detalles aparentemente incongruentes, el proyecto parece bien organizado aunque salta a la vista a cada paso la improvisación y el mal gusto, especialmente en su diseño arquitectónico que consiste en una repartición bastante desordenada de cabañas endebles poco apropiadas para el frío de la alta montaña. ¿Qué se podía esperar de un proyecto que se promociona con un comercial de televisión tan patético? ¿Lo vieron? En el primer plano del spot, que ya fue cercenado en su versión de televisión pero que todavía se puede ver en el sitio web del teleférico, la muchacha sobre la que supuestamente viajan las cabinas colgantes, se dispone a hacer una sesión de topless en una terraza del extremo oriental de la ciudad... es decir, en el extremo opuesto a la montaña por donde trepa el teleférico. Una incongruencia más, atribuible esta vez a algún colega despistado. Prefiero no abundar en el criterio del creativo de este spot a quien, supongo, también se le ocurrió el uso de la "Q" en la palabra teleférico, ocurrencia que muchos hallarán entretenida pero que yo considero insoportablemente caprichosa.
La sociedad de castas es, pues, un hecho abiertamente reconocido en la modernidad quiteña de ahora en adelante. Que lo haya impuesto una municipalidad social demócrata hasta cierto punto me desmoraliza, pero no me sorprende. Nuestra social democracia cada vez se parece más a un viejo club de tenistas retirados, deporte semi-aristocrático de cuya parafernalia y usos nuestros líderes cantonales emulan el vestir, el andar, el tono de voz y hasta el ritmo pausado, ahora que todos comienzan a envejecer. Ese es el estilo de la aristocracia quiteña, el estilo del hacendado bondadoso y jovial amante de la naturaleza. Les encanta admirar hasta el cansancio la belleza imponente del "Coto" - apócope de Cotopaxi - y el pajonal inmaculado del páramo... tanto amor a la naturaleza a mi me parece sospechoso. Creo que lo que aman en realidad son sus haciendas, o la nostalgia de sus haciendas. Y creo que eso es lo que suben a admirar los pasajeros del "fast pass" en la cumbre del Pichincha. Mientras ellos suben en telecabinas, a sus pies los campesinos indígenas que han vivido ancestralmente en la montaña ya no pueden bajar por la ruta que siempre usaron... Esta nostalgia de la hacienda es lo que define a la alta sociedad quiteña. Por eso a sus hijos les gusta tanto el montañismo, el enduro, los colibrís, los caballos y los toros, para no mencionar el trago, que en realidad nos gusta a todos.
Habría que analizar alguna vez más a fondo el papel que juega la hacienda en nuestro imaginario. Cuando entré a la facultad de derecho de la Católica en los años ochenta la densidad de haciendas que había entre mis colegas de clase era enorme. Nunca fui a ninguna, pero me acostumbré a escuchar de fiestas, matrimonios y graduaciones que tenían lugar en estos feudos remotos. Mi Lisandra, que llegó desde el Caribe directamente al corazón de esa casta terrateniente, la impresión que tuvo fue la de hallarse en medio de un estilizado club de equitación. Todo esto para decir que para cierta clase aristocrática de Quito la desigualdad que el sistema tarifario del teleférico consagra resulta natural pues en ellos el ideal democrático nace ya contaminado.
RFK Jr. suggested Pennsylvania fabricated measles deaths. A coroner just
confirmed one
-
[image: Robert F. Kennedy Jr. (based on photo by lev radin /
Shutterstock.com)]
Conspiracy theorist RFK Jr suggested that two deaths attributed to measles ...
Hace 2 días.

15 comentarios:
Tienes mucha razón en lo que dices... al parecer este país vive en un feudalismo camuflado por una aparente democracia.
vaya, que bien leer tus criticas constructivas...coincido en las fallas arquitectonicas de mal gusto y el tema tarifario es triste por decir lo menos.
Pero veo al proyecto con buenos ojos, aunque con un poco de pesimismo con lo calenturienta que es la gente en un tiempo más se deajra de oir de todo esto y no sé como recuperen su inversion.
Esteban Ayala
Una correcta visión de todo lo se nota del "quito desde las alturas". Aunque cuerlmente cierto muy divertido tu comentario Manolo. Gracias por las carcajadas.
David Guzmán.
Bueno, si coje la altura... la verdad es que olvidé comentar que el viaje es alucinante. De hecho cuando salí de allí estaba totalmente decidido a quedarme callado por pura gratitud con la montaña, que sobrecoge. Vale la pena subir desde todo punto de vista, solo que si quieren pagar los 4 dólares vayan en día de semana o lleguen bien temprano el sábado. Hagan como si estuvieran en otro país, es lo que yo hago siempre, así las cosas me duelen menos y me río más. Por cierto, cuando estuve arriba bajaba un paramédico con un niño al que le faltó el oxígeno... Pero arriba hay un centro médico, supongo que bien equipado. El frío es del carajos arriba. Un amigo que tomó el paseo en caballo - 5 usd la media hora por animal - me dijo que no era muy recomendable porque los caballos son un tanto ariscos. Cuesta 25 usd el paseo de 3 horas hasta el Rucu. Otra anécdota interesante es que el sitio ideal para instalar el mirador lo ocupan las antenas militares, que Lucio Gutiérrez se apresuró a declarar "zona de seguridad nacional" en cuanto supo que el Municipio tenía la intención de proponer su reubicación. Perdió así el proyecto el punto de vista ideal para admirar la ciudad.
Manolo, y que piensas de la Mitad del Mundo, donde los extranjeros tiene tarifas más altas para entrar al parque por exactamente la misma visita. ¿ También es discriminación o tenemos derecho de sacarle más plata a alguien por se extranjero ?
Aunque tus comentarios son bueno, me parace que se estan llendo muy por la izquierda con los comentarios del blog. Siempre hay la opción de que si no te gustan como te tratan en un sitio, uno puede levantarse e irse (criticarlo) y no regresar nunca más. Pero ya comienzan a usar comentarios comunistas como si el teleferico pertenecería al pueblo ecuatoriano y las sucia manos capitalistas lo han arruinado. En ese caso nuestras casas pertenecen al pueblo asi que en cualquier momento puede entrar alguien a quedarse a vivir contigo (mejor si es compania femenina, pero ese no es el punto).
Sin el capital privado el teleferico no se habría contruido y no existiría nada en ese lugar. Así que si se sienten descriminados no vayan al teleferico. O no vayan hasta que pase la moda, posiblemente luego se acomoden los precios y haya tan poca gente que no tenga sentido tener una línea "FastPass".
El Municipio de Quito toma en cuenta tambièn a los aniñados ( por lo del pase especial)
Asì somos los quiteños, esperamos cambiar la mentalidad de nuestros mandatarios.
Bueno el blog Manolo.
Muy buena la crítica Manolo. Y claro, todavía da para hablar mucho más de los "fast pass", los "Very Important Person" y los "vulcano park". Aunque permíteme que te diga que el uso de las palabras "ancestral" y "ancestralmente" en este contexto me molestó bastante y me pareció además de un mal gusto cercano al que criticas. Y repito, criticas con mucha razón.
¿puedo saber por qué? (aparte de que ancestralmente no existe en el diccionario)
m
Bueno... puede ser que "ancestralmente" no exista en el diccionario (yo pensaba que sí) pero estaba en tu artículo y por eso la menciono. En cuanto a "los porquéses", lo que personalmente me molesta es ese tonito, ese dejo que tiene la palabra cuando es utilizada, por ejemplo, para el "camino ancestral por el que regresaba a su casa", como de intentar revivir nostalgias falsas para darle al texto un romanticismo y un idealismo que en realidad ya no le hacían falta. O sea, me parece un poco postiza y pseudorevolucionaria como palabra (no encuentro una palabra más suave para decirlo, lo siento.) Claro que es solamente mi opinión y supongo que la mayoría de lectores de esta bitácora NO la compartirán, pero ahí queda.
En todo lo demás, la crítica en general, las puntualizaciones como "premiar el orden y no la billetera" y la "nostalgia de la hacienda" estoy mucho muy de acuerdo y es bacán leerlo.
Esito nomás.
-JAD-
ya. comprendido. Si, puede ser que haya un dejo romántico y hasta demagógico en el término, tal como está usado. Pero, al mismo tiempo, es eso, un camino ancestral. Ahora bien, no he comprobado qué tan ancestral sea el dichoso camino, capaz que es un chaquiñán rústico y nada más. No pretendo que por allí pasaron los Incas y a eso suena. Es verdad.
Yo tampoco sabía que ancestralmente no estaba en el diccionario. Fui a buscarla después de leer tu comentario. Y me parece absurdo que no esté.
gracias por el comment.
Bacán, entonces estamos de acuerdo y el mundo sigue en orden.
-JAD-
tienes razón en muchísimas cosas, pero me parece super divertido tu forma de ver las cosas, que te parece lo de la pintura del municipio de Guayaquil, con el sheriff LFC y su leoncito Nebot
lo que es triste no es el fast pass ni nada de eso lo que es triste es ver que no podemos apoyar buenas ideas de empresarios en nuestra ciudad por eso estamos asi, dime manolo el futbol es discriminatorio no se solo digo por qe ahi tambien todos pagan diferentes tarifas para ver lo mismo; otra cosa manolo fijaraste cuando subas que hay una quebrada batante grade al un lado(derecho) y que al otro lado el camino "ancestral como tu lo llamas" solo llega hasta un punto.tambien si hacemos un poco de recuento en donde esta el teleferico s habia algo era la planta de asfalto del municipio no se hasta que punto se le podria llamar "belleza natural" como escriben en los comentarios contaminante no sera?¿?Teleferico se escribio con q en forma de marketing ya qe si no se acuerdan QUITO ES CON Q.Y por ultimo manolo no se como hablas de discriminacion y de haciendas para los ricos de quito en un articulo de disque solidaridad con los "normales" si en tu articulo si mal no recuerdo hablas tikets fast pass de diseyworld que parece que conoces que hasta hoy solo ha sido un lujo para algunos.Quiteños no nos dejemos engañar por gnte de sta calaña y que no apoya las buenas ideas quiteñan osea pesimstas apoyemos a este proyecto que engrandece nuesra ciudad.
apoyo a maria! no agamos caso a estos pesimistas quiteños!sigamos apoyando las ideas positivas no de tontos como el escritor de este articulo tan bastardo!manolo me pareces un periodista muy inprovisado y que escribes sin ninguna investigacion previa!y a los demas que escribieron comentarios negativos no se quejen que ninguno de ustedes tendria la capacidad ni la valentia de hacer una obra tan fantastica como el teleferico!
Publicar un comentario