
Una vez, en 1979, días antes de que Jaime Roldós asumiera el poder y cuando ya se rumoraba de su agrio distanciamiento con Assad Bucaram -el líder del CFP-, Bucaram visitó Portoviejo y tuvo una reunión con la plana mayor de su partido en la provincia. Uno de los asistenes a la reunión fue mi padre.
En determinado momento, don Manuel Sarmiento tomó la palabra para decir que no le parecía bien que las disputas de orden doméstico que distanciaban al líder del partido del presidente electo debieran trascender al ejercicio del gobierno. Que era una oportunidad irrepetible la que se vivía y que haría bien el líder del partido en dejar de lado sus frustraciones personales. Mi padre había dicho esto después de oir a don Buca quejarse de que su sobrina Marta y su sobrino político, el Dr. Roldós, siendo como eran padrinos de una de sus hijas, no se habían dignado visitarla con ocasión de su cumpleaños. Supongo que Roldós nunca supo que en ese gesto, sin duda descortés, se había jugado la suerte de la república.
Lo cierto es que mi padre pronunció su llamado a la conciliación de manera que el líder del partido lo escuchara bien claro, sentado como estaba al otro extremo de una larga mesa de sesiones. Hubo un silencio, o en todo caso, habría convenido que hubiera un silencio, y enseguida don Buca retomó la palabra. "Al compañerito - dijo, refiriendose a mi padre - yo ni siquiera lo conozco". Y pasó al segundo punto del orden del día.
A mi me parece que estos veinticinco años de historia se resumen en ese modo de concluir el debate. "Yo al compañerito ni siquiera lo conozco". Gran línea de don Buca.
A propósito de democracia latinoamericana recomiendo el filme sobre la campaña presidencial de Lula da Silva que presentaremos en el EDOC, ENTREATOS de Joao Moreira Salles.
Es todo por hoy. Hay un link interesante más abajo.

2 comentarios:
Correcto. Ecuadorean Politics 101.
Muy buena historia, Manolo.
no es raro que estas rencillas miniaturas de cretinos, a la final trasciendan...
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