El artículo primero de la constitución alemana dice: "La dignidad humana es intangible. Respetarla y protegerla es obligación de todo poder público". Estamos en 1949, la guerra del holocausto y de Nagasaki y Hiroshima ha terminado hace poco. Los constituyentes alemanes dedican los primeros artículos de la ley suprema a los derechos fundamentales de la persona.
"El Ecuador es un estado social de derecho, soberano, unitario, independiente, democrático, pluricultural y multiétnico. Su gobierno es republicano, presidencial, electivo, representativo, responsable, alternativo, participativo y de administración descentralizada". Es el artículo primero de la constitución ecuatoriana. Me pregunto qué dice de nosotros ese primer párrafo tan adjetivado. Qué dice de quienes lo redactaron y qué dice de la época que vivimos. "La dignidad humana es intangible". Un adjetivo en la frase de los alemanes. Catorce adjetivos en nuestra primera proposición constitucional. En la alemana el sujeto es la dignidad humana. En la nuestra, "el Ecuador".
Las leyes. El rostro de las leyes. Hay un artículo del código civil al que siempre me gusta volver. Es el artículo 639, está en el libro III, "De los bienes nacionales", y dice en su segundo párrafo: "Los náufragos tendrán libre acceso a la playa y serán socorridos por las autoridades locales". Lo encuentro especialmente espléndido, en tanto frase y en tanto ley. Cuando voy cerca del mar y miro las olas lo recuerdo y me digo: no puede haber mayor crueldad que negar el acceso a la playa a los náufragos. Es, en cierta forma, una norma contra la tortura. Pero no solo eso.
En Francia, en 1947, terminada la guerra, se dictó la ley Bichet. Es una de las leyes más importantes que conozco, una pieza fundamental de la democracia francesa. El principio jurídico que desarrolla es muy simple: no hay libertad de expresión sin libertad de difusión. La nueva república clausuró y confiscó los periódicos e imprentas que colaboraron con el fascismo, y estableció nuevas reglas. Una de ellas fue, bajo presión de las asociaciones de periodistas, prensistas y demás obreros de la comunicación, el derecho a acceder en igualdad de condiciones a los lectores: todos los periódicos, grandes o pequeños, tendrían igual acceso a la distribución, en un régimen de mutualidad.
Cuando conocí la ley Bichet y su consecuencia práctica, una asociación de cooperativas de distribución llamada Nuevas Mensajerías de la Prensa Parisiense, tuve una revelación. Desde niño sabía que una de las mayores dificultades de la prensa era llegar a los lectores. Lo sabía porque en Quito había aparecido en ese entonces el diario HOY y en Portoviejo, a 360 Km de distancia, no se lo podía conseguir. Los únicos ejemplares que llegaban a mi casa los traía mi padre cuando regresaba de sus ocasionales viajes a la capital. Un día mi madre se aventuró a distribuirlo en el Bazar Quito de Portoviejo. Traía diez, quince ejemplares, y los costos eran enormes. Hoy mismo en Quito o Guayaquil, por mencionar un par de urbes con pretensiones cosmopolitas, es imposible encontrar cualquier periódico después del medio día en el 96% del territorio de la ciudad. No se diga El Diario Manabita o el Tintají, auténticas rarezas para un transeúnte corriente de Quito o Guayaquil. Los quioscos solo distribuyen los periódicos más grandes y muchas veces ni siquiera todos ellos. Cada periódico debe pelear su espacio, comprarlo, como en una guerra fratricida.
Las Nuevas Mensajerías de la Prensa Parisiense tienen una enorme planta industrial en las afueras de París donde llegan todos los periódicos impresos, entran en un procesador robotizado que los clasifica y los empaca, unos con otros, según los haya pedido cada quiosco, y se embarcan en cientos de furgonetas que los llevan a todo el país. Le Figaro, Liberation, Le Monde, L'Humanité, desde los grandes y populares, hasta los periódicos pequeños y especializados, incluida la prensa extranjera, allí están todos y se distribuyen con la misma tarifa según la distancia del destino. De manera que no importa si se trata de un semanario político o de un vespertino de gran tiraje, todos pueden llegar al último confín del país por el mismo precio. Sin libertad de difusión no hay libertad de expresión. Un axioma más, ¿o no? ¿Habría que concluir que en el Ecuador no hay libertad de expresión? Los náufragos tendrán libre acceso a la playa.
El Comercio informaba hace pocos días que las emisoras de televisión ecuatorianas pagan 40 dólares mensuales por el uso de la frecuencia electromagnética que les permite llegar a nuestros receptores. El campo electromagnético, como el mar territorial, como la playa, pertenece a la nación y no puede ser objeto de apropiación privada. Lo dice la ley: "las frecuencias de televisión constituyen patrimonio nacional". Siendo públicas, las frecuencias deben ser utilizadas para el beneficio de la colectividad (deben cumplir una "función social" dice la ley) y, en consecuencia, no debería ser oneroso acceder a ellas. Es justo, pues, pagar 40 dólares mensuales por una frecuencia.
Sin embargo, es inevitable pensar que la tarifa es baja. La encuentro baja si la comparo con la calidad - bastante venida a menos - del servicio público que prestan las emisoras, y sobretodo si considero la evidencia, que a nadie escapará, de que el afán de lucro supera en todas ellas su vocación de servicio. La publicidad - el verdadero concesionario de las frecuencias - ha ido apoderándose de todas las señales hasta alcanzar incluso los programas informativos de buena fe, que son fabricados con frivolidad genuina en razón de los imperativos publicitarios. Y creo que esto, aunque puede parecer legítimo, no lo es. Si el servicio que presto es informar no puedo subordinarlo al afán de lucro. La necesidad de rentabilidad puede condicionarlo, pero no subordinarlo. Y creo que en la televisión privada del Ecuador el servicio público ha sido totalmente subordinado, enajenado y esclavizado por el afán de lucro expresado en el contenido publicitario (no hablo de los intereses políticos porque no son más que otra faceta del afán de lucro en el presente caso). Es una subordinación que se ejerce impúdicamente. Es más, creo que es un auténtico banquete en mesa ajena: al igual que la depredación de los bosques del Patrimonio Forestal del Estado que festinan con impunidad los fabricantes de madera aglomerada del país, la absoluta subordinación del servicio público al afán de lucro a costa de nuestro campo electromagnético debería ser motivo de reflexión pública.
La mayoría de las frecuencias podrían ser canceladas de inmediato si admitimos ese criterio elemental. A mí no me temblaría la mano.
Pónganse a pensar: a 40 dólares la frecuencia, con los medios disponibles hoy en día para producir imágenes de video - 3500 dólares una cámara, 5000 una mesa de edición, 200 dólares al mes una secretaria, 350 un camarógrafo (cito las tarifas que seguramente pagan los canales privados)... - no hace falta ser dueño de un banco para poner al aire una estación de televisión. (Lo saben los astutos beneficiarios de la rifa de frecuencias que denunció el Presidente del CONARTEL la semana pasada). Creo que deberíamos hacer uso de nuestro derecho a acceder al campo electromagnético de la nación y a ponerlo al servicio de la comunidad por sobre el afán de lucro, como lo hacen varias radiodifusoras ya, entre ellas radio La Luna, y varios canales de televisión en otros países. No me parece descabellado imaginar un canal sin publicidad o un canal donde el afán de lucro esté subordinado al servicio público. Más bien me parecería normal. Apropiado. Axioma. La dignidad humana es intangible. Respetarla y protegerla es obligación de todo poder público. No hay libertad de expresión sin libertad de difusión. Los náufragos tendrán libre acceso a la playa.
...
Encontrado en una libreta de anotaciones presuntamente atribuida a Benjamín Carrión, fundador de la Casa de la Cultura Ecuatoriana:
"Los núcleos de la Casa deben ser órganos vivos, dinámicos, deben respirar y latir... Imagino que creamos núcleos en todas partes, en cada barrio, en cada escuela, en cada sindicato. La idea de los núcleos es una idea biológica, se deben reproducir, como en (.... ilegible.....) y florecer."
"Impedir el burocratismo: la Casa debe vacunarse contra esa enfermedad. Los Núcleos velarán por la transparencia. Debo hablar de esto con Pablo."
"(.... frase borrada por una mancha de tinta....) tratable y grosero. Se lo diré la próxima vez. Esta candidatura debe ser popular en el sentido más profundo del término: me rehuso a ser el fundador de una dinastía. Y Parra está de acuerdo. Prohibiré a mis nietos meterse en política y peor aún en (... tres palabras ilegibles...)."
"Sí. Reformar la ley. Creo que ya está caduca. No olvidarlo en el discurso cuando lo de Angel."
...
¡Disculpen los links a sitios en francés... prometo buscar equivalentes en castellano la próxima vez!
RFK Jr. suggested Pennsylvania fabricated measles deaths. A coroner just
confirmed one
-
[image: Robert F. Kennedy Jr. (based on photo by lev radin /
Shutterstock.com)]
Conspiracy theorist RFK Jr suggested that two deaths attributed to measles ...
Hace 2 días.

7 comentarios:
Manolo, soy amiga de Gilda, te cuento que ayer se presento el programa de Oprah con Celesta Davis, su madre y su hermana. El segmento ocupo mas o menos la mitad del show y presentaron fragmentos grandes del documental, especialmente la confrontacion de Celesta con su agresor. Impactante, fuerte. No he visto el documental pero la porcion que vi, llega. Dato fashion: la mama de Celesta llevaba una huipala como bufanda adornada con un prendedor de flor. Puedes ver la reseña y fotos en el sitio de Oprah. (www.oprah.com)
chévere, iré al sitio. bacán el detalle huipala.
A ver mi querido Manolo, me lanzo nuevamente sobre el condumio de tu texto.
Primero, lo que dices al inicio, ahí está el germen, y creo que muy a tu pesar, de una suerte de "sentimiento", creo que colectivo, no resuelto de "sabernos menos", y eso no deja de ser penoso. Es verdad. No somos ni alemanes ni franceses. Somos ecuatorianos. ¿Que bacán? ¿Que huevada?
Pienso que si, como dices, la frase introductoria de la Constitución alemana refleja la capacidad de concisión de un pueblo, en comparación a la nuestra tremendamente adjetivada, también aquella, como bien señalas, es fruto de la sinrazón y la barbarie, y no de cualquiera, sino de la más grande de los últimos quinientos años, solo superada por aquella encabezada por curas y carabelas sobre cierto continente. Me imagino a los alemanes redactando su nueva constitución sobre alguna mesa olvidada de Dachau o Treblinka: vamos a poner aquí lo que más importa: la dignidad es lo primero.
Los nuestros, en cambio, estaban pensando en términos de República.
¿Será, una vez más, que el drama del Ecuador es no haber vivido nunca un genocidio abierto y directo, de esos que en cuatro o cinco años mueren 500.000 o un millón de personas, y solo haberlos mirado de lejos?
¿Será que sí lo vivimos pero ya lo olvidamos?
¿Necesitamos algo de esas dimensiones, de nuevo, para reaccionar? No quiero ir más allá porque podría caer en mi propia trampa.
Metafísicas aparte, que son bien bonitas pero no sirven para conseguir ley de cine, te copio a continuación dos artículos de la Ley de Radiodifusión y Televisión, creada, ya que estamos en ello, por la antítesis absoluta de Dictador matón y sanguinario (y no se diga Dictócrata), por el Bombita Rodríguez Lara, el bonachón y borrachón administrador del Boom del Petróleo. Ley vigente, con reformas, hasta el día de hoy.
Título II
DE LAS ESTACIONES DE RADIODIFUSIÓN Y TELEVISIÓN
Capítulo I
DE LAS ESTACIONES
Art. 6.- Se reconocen dos clases de estaciones de televisión y radiodifusión:
a) Comerciales privadas; y,
b) De servicio público.
Art. 7.- Son estaciones comerciales privadas las que tienen capital privado, se financian con publicidad pagada y persiguen fines de lucro.
Art. 8.- (Reformado por el Art. 1 de la Ley 89-2002, R.O. 699, 7-XI-2002).- Son estaciones de servicio público las destinadas al servicio de la comunidad, sin fines utilitarios, las que no podrán cursar publicidad comercial de ninguna naturaleza.
Están incluidas en el inciso anterior, las estaciones privadas que se dediquen a fines sociales, educativos, culturales o religiosos, debidamente autorizados por el Estado.
Sin embargo las estaciones comunitarias que nacen de una comunidad u organización indígena, afroecuatoriana, campesina o cualquier otra organización social, que su labor esté orientada al fortalecimiento de la comunidad, a la consolidación intercultural y social, a la defensa de los valores humanos, históricos, artísticos, que afiancen la identidad nacional y vigoricen la vigencia de los derechos humanos, pueden realizar autogestión para el mejoramiento, mantenimiento y operación de sus instalaciones, equipos y pago de personal a través de donaciones, mensajes pagados, y publicidad de productos comerciales.
Los requisitos, condiciones, potestades, derechos, obligaciones y oportunidades que deben cumplir los canales o frecuencias de radiodifusión y televisión de las estaciones comunitarias, serán los mismos que esta Ley determina para las estaciones privadas con finalidad comercial, en concordancia con lo prescrito por el numeral 10 del artículo 23 de la Constitución Política de la República.
Las utilidades que se percibieren de la administración de estas emisoras deberán ser reinvertidas en ampliar los servicios, sistemas o equipos de las mismas, o en actividades propias de la comunidad que representan.
(...)
Por otra parte, en el CAPITULO V, De las Obligaciones Sociales de todos los concesionarios, esto es de los canales, donde se señala que deberán prestar servicios sociales gratuitos, el literal "d" dice: Destinación de hasta una hora diaria, de lunes a sábado, no acumulables, para programas oficiales de tele-educación y salubridad, elaborados por el Ministerio de Educación o Salud Pública.
(...)
Lo acepto, más interesante lo primero, sin duda, eso del Ministerio de Salud es un poco repelente, pero, en todo caso, ahí está la Ley. ¿Por qué no se ha cumplido? O peor ¿Por qué no se ha usado? ¿Queremos otra para que le pase lo mismo? ¿O no será mejor conocer las que ya hay y usar esas?
El Ecuador es uno de los países que más basura jurídica tiene en el mundo, pero hay que estudiar las mejores opciones, las más a mano, o simplemente las más viables para que, de pronto, aquellas que podían haber sido determinantes están a punto de ser borradas por falta de uso. No te olvides que el náufrago, para llegar a la playa, se agarra de lo que tenga a mano. Por lo demás, frase tremendamente poética para cuerpo legal tan pedestre. Indudable olfato el tuyo para advertirlo.
Seguiremos comentando...
Pax
j
Me olvidaba: obviamente, las estaciones de servicio público, de acuerdo a la misma Ley, están exentas de tasas e impuestosd e todo tipo...
Jorge Luis,
primero que me maravilla poder debatir por este medio. Y la verdad cada vez me importa menos que algo práctico resulte de todo esto. Aunque creo que si podría suceder.
Vamos a ver. Sabía que la primera lectura posible a la cita de la constitución alemana era percibir que lo que trato de decir es que "somos menos" que los europeos. Pero yo suponía que el lector me iba a sobreseer de esa culpa... No quise decir eso. Simplemente cito un caso donde la dura lección de la realidad ilumina la redacción de la ley. Y creo que nuestro legislador no estaba especialmente iluminado cuando redacto la nuestra. Se nota que hubo tres semanas de debate donde cada grupúsculo pugnó por que su adjetivo entrara en el primer acápite, consiguiendo solo ... confusión.
Creo - quizás con exceso de ilusión - que hace falta impregnar de realidad las leyes, y que los momentos de creatividad social, como el que creo que estamos viviendo, nos permite hacerlo. Como en la liberación de Francia, cuando se refundaron los medios de prensa... y como en la Alemania de post-guerra.
Los artículos de la ley que citas son magníficos. Pero te recuerdo que la FUNCION SOCIAL se aplica a todos los concesionarios, no solo a los del literal b del artículo 6. Eso consta más arriba, en los considerandos de la ley, de modo que inspira todas las demás normas.
La solución está dada: hay que crear canales de televisión de servicio público y demandar el financiamiento del Estado a través de subvenciones y de la empresa privada a través de publicidad. Los cineastas y realizadores de televisión que estamos disconformes con el servicio público que prestan los canales privados tenemos que crear cooperativas de producción y pedir la concesión de frecuencias de servicio público.
Creo que si adoptamos un punto de vista renovador y cuestionamos incluso la primación del afán de lucro por sobre el servicio público podemos también reclamar una función social como la prevista en el capítulo V que citas: qué bien nos vendrían campañas educativas en prime time, spots publicitarios para explicar procedimientos de transparencia, para conocer los derechos de la gente, etc.... Hay un texto bien loco de Godard donde dice que si él tuviera a cargo la televisión de su país entregaria un canal a cada ministerio... el de salud solo pasaria salud, el de deportes solo deportes, y así... (Bueno, claro, más arriba dice que ellos de jóvenes también soñaron con cambiar la televisión).
Sobre la ley de cine seguiremos hablando. Aunque yo prefieron hablar del fondo de cine más que de la ley.
La frase del náufrago debe ser de puño y letra de Andrés Bello. Me lo supongo.
Por cierto he actualizado mi blog Vida de M. y hay un post que capaz de te gusta.
http://larisadehansreiter.blogspot.com
man
Me dejaste con la duda, Manolo, así que fui nuevamente a la Ley. El segundo considerando, que es el que citas, dice:
"Que las características peculiares de la televisión y la radiodifusión y la función social que deben tener, demandan del Estado un conjunto de regulaciones especiales que, sin perjuicio de la libertad de información, armonice los intereses propios de aquella con los de la comunidad;" Correcto, pero Función Social y Servicio Público son, de acuerdo a esta misma ley, dos cosas distintas.
He pensado, luego de leer tu comentario, que otra opción podría ser pedir la reversión de alguna concesión que no se haya apegado a la Ley y utilizar esa con un nuevo objeto. Podría ser también.
Lo que veo realmente difícil es la creación de un canal público de cobertura nacional. Eso demanda una inversión que sería, desde varios puntos de vista, y con razón, tan superflua como renovar el avión presidencial. Exagero un poquito, pero la cultura en nuestro país no exige, en el fondo, una redefinición de infraestructuras. Las hay. Si no, vamos al Ciespal. Ese es un canal de TV que no opera por la inoperancia de sus directivos. O vamos a Ministerio de Eduación, concretamente a su subsuelo. Ahí hay otro set de tv absolutamente inutilizado. En su momento fueron 3 millones de dólares de doncación del gobierno japonés. En fin. No creo que el problema esté por el lado de la Ley, ni tampoco por el de la infraesructura. Creo que, realmente, hay que SENTARSE a estudiar, pensar, elaborar y luego presentar un proyecto de comunicación pública de acuerdo a lo que actualmente tenemos. Que simplemente hay que conocerlo. Luego se hará camino al andar.... ¿No te parece?
pax
j
me olvidaba, ... también me parece buenísimo esto de "conversar" con intervalos virtuales...
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