El sábado supimos que el FBI había matado a Filiberto Ojeda Ríos en Puerto Rico. Filiberto era un veterano revolucionario puertorriqueño, líder del Ejército Popular Boricua "Los Macheteros", que vivía en la clandestinidad desde 1990. En ese año se había arrancado el grillete electrónico que le colocaron cuando salió en libertad condicional, en espera de un juicio por el robo de 7 millones de dólares a un camión de transporte de valores en Connecticut en 1983. El dinero robado lo usaron los revolucionarios en actos de beneficiencia para las comunidades de puertorriqueños pobres en los Estados Unidos, salvo, supongo, el millón que sirvió para la fianza de Filiberto. Como buen puertorriqueño, Filberto era trompetista, y no cualquiera, sino que fue parte de la Sonora Ponceña, agrupación que dejó para luchar por la independencia de su patria. Su voz, clandestina y proscrita, se hacía escuchar sin embargo cada 23 de septiembre en Lares, a través de una proclama pregrabada que constituía el acto central de la conmemoración de la fugaz independencia de Puerto Rico, proclamada en ese pueblo por un puñado de patriotas en 1868. El Ejército Popular Boricua, inactivo e inofensivo, y los miles de puertorriqueños insatisfechos con la confusión imperante en su país, sumido en el neoliberalismo más descomunal del continente y entrampado en la discusión inútil y etérea en torno a su "status", tenían en la clandestinidad de este hombre un pequeño símbolo de resistencia.
Una vez, haciendo turismo en el interior de la isla, Lisandra y yo llegamos a conocer este famoso y legendario pueblo. Lares es tan diminuto que cuando nos dimos cuenta que habíamos llegado en realidad ya lo habíamos atravesado. Claro, Puerto Rico es una pequeña isla, pero a la vez es una enorme ciudad, pues el campo está urbanizado, bien peinado y vestido. En la plaza de Lares están a la espera de los turistas unos cuantos guías contratados por la alcaldía para ofrecer un tour por los sitios de interés: la plaza José Feliciano, el museo de Lares, el puente desde donde marcharon los patriotas que dieron el grito en 1868, la calle que remontaron y, finalmente, el tamarindo de la unidad latinoamericana, que ofrece su sombra a los visitantes de la plaza. Terminado el paseo es de rigor tomar un helado en la heladería más antigua del pueblo y probablemente de toda la isla, donde ofrecen en medio de un decorado ultranacionalista todos los sabores habidos y por haber, entre ellos un helado de arroz con gandules, uno de los platos emblemáticos del paladar hogareño de borinquen.
Dimos el paseo con mucho interés, visitamos el museo, tomamos una foto a la plaza José Feliciano y tomamos un helado de arroz con gandules, pero lo que más nos impresionó fue la historia del tamarindo en la mitad de la plaza. La verdad es que no lo habríamos advertido por nuestra cuenta - pese a que bien visto el árbol lucía decaído - pero lo primero que nos indicó el guía es que el árbol de la unidad latinoamericana estaba muriendo. ¿Qué le pasa?, le preguntamos. "Nadie lo sabe, los agrónomos de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez, lo tienen a cargo, le inyectan vitaminas, fertilizantes, aguas encantadas, pero el árbol no da visos de recuperación". Mientras nos decía esto nos señalaba las huellas de los injertos y de las curaciones qe le habían hecho y en la base, junto al tronco, la placa de cemento donde se narraba su historia.
El árbol de la unidad latinoamericana es un tamarindo que brotó de una semilla del mismo tamarindo que, en San Pedro Alejandrino, dio sombra al libertador Simón Bolívar en diciembre de 1830. La poetisa Gabriela Mistral tuvo la idea de venir a sembrarlo en Lares y, con ayuda de Pablo Neruda y de todos sus amigos poetas e intelectuales de la época, mandó a traer macetas de tierra fértil de cada uno de los países de América Latina. Supongo que en Ecuador, por razones de jerarquía intelectual, la tarea habrá recaído en don Benjamín Carrión, que se habrá esmerado en pedir al jardinero de su casa que le seleccione la mejor tierra del valle de Catamayo, de Vilcabamba o de Nayón. Así, con semejante melting pot de tierra fértil se plantó el tamarindito allá por los años cincuenta y creció con vigor hasta alcanzar altura de árbol adulto.
Pero a diferencia del bicentenario tamarindo que lo engendró, el tamarindo de Lares comenzó a flaquear más pronto de lo previsto. ¿Qué había pasado?, ¿algún gusanillo venenoso vino escondido en una de las macetas que llegaron de ultramar?, ¿lo atacó el llamado mal de la melancolía que mata a veces a los árboles robustos?, ¿o fue el destino, cierta incompatibilidad inherente a la química de la tierra, a la composición de elementos de esos puñados de pachamama arenosa o arcillosa con que Gabriela Mistral pretendió simbolizar nuestra comunidad de origen y de destino, la que se manifestó así, en hojas mustias y rala sombra? ¿Un símbolo premonitorio, una advertencia, o más bien, el reflejo de la realidad, como una especie de retrato de Dorian Gray de nuestra historia? No quiero llegar a honduras ni a cursilerías, pero a Lisandra y a mi nos llenó de congoja la visión del tamarindo agonizante y más todavía la genuina consternación del guía a quien le toca cotidianamente dar cuenta de su estado calamitoso.
Es bajo la sombra de este tamarindo que cada 23 de septiembre se reúnen los independentistas puertorriqueños a conmemorar el Grito de Lares. Un grupo de patriotas uniformados repite el mismo recorrido que hicieron los primeros patriotas en el siglo XIX y después, en la plaza, escuchan la proclama que grababa en la clandestinidad Filiberto Ojeda Ríos, el líder del Ejército Popular Boricua, un ejército más simbólico que real. Esa es la voz que un francotirador del FBI silenció el pasado 23 de septiembre, como para señalar que la aparentemente inocua celebración del aniversario de Lares, con presencia de la voz del prófugo - vigorosa aún, supongo -, les resultaba intolerable.
RFK Jr. suggested Pennsylvania fabricated measles deaths. A coroner just
confirmed one
-
[image: Robert F. Kennedy Jr. (based on photo by lev radin /
Shutterstock.com)]
Conspiracy theorist RFK Jr suggested that two deaths attributed to measles ...
Hace 2 días.

11 comentarios:
Lo que se comenta es que el hombre no murió del balazo que le dieron, más bien se desangró, pues no entraron a la casa sino hasta el siguiente dia de haberlo herido. El FBI es otra cosa.
La primera y última vez que vi a Filiberto fue precisamente en Lares (1985?), dando un pequeño pero impresionante discurso donde muy calmado, pausado y con excelentes argumentos clamaba por la unidad del pueblo. Sinceramente esperaba un guerillero amenazante con el típico discurso, pero nada que ver, quedé total y positivamente impresionado.
Fué poco después de que un jurado en la corte Federal lo absolviera de ocho cargos de agresión contra agentes del FBI durante su arresto. Ojeda se defendió por derecho propio y probó que su "resistencia" al arresto mas bien fue defensa personal pues la intención era matarlo, no arrestarlo.
El FBI se quedó con esa espinita...
saludos desde puertorro
¿Cuál dispositivo?
no sé... estoy obviamente por la independencia de puerto rico, siempre y cuando nuestros hermanos puertorriquenios quieran tenerla (ese es un asunto que no hay que olvidar), pero asociar esa lucha y la lucha de todas las naciones de américa latina con un puto árbol me parece un poco absurdo... le sigue el juego al sistema burgués de mitificar y comercializar todo lo que aparece, creo. no sé.
y bolívar no puede ser llamado, por ningún izquierdista consciente de este siglo, "el libertador".
o qué dices edocmanolo?
A ver. A mi me parece que la patética historia de este arbolito, todo el juego de símbolos que quiso darle doña Gabriela, es hoy una caricatura de la izquierda emotiva e intelectual de esos años y me encanta, por puro cinismo, que el árbol se esté muriendo. Por eso lo asocio y, acogiendo la idea de la Mistral, le atribuyo todo su poder simbólico y concluyo que estamos en la mierda, más aun cuando matan a Filiberto, que era, siguiendo en ese plan simbólico, la voz del árbol.
Mi cinismo no me da como para decir en el blog que quizás han debido cortarlo de una vez y fabricar con él el ataud de don Filiberto. No sé que tan noble sea la madera del tamarindo como para asumir la jerarquía de una sarcófago, pero como símbolo habría estado bueno. En fin, esas son cosas que no diría en un blog tan correcto como el mío.
Sobre los puertorriqueños: ya los más lúcidos puertorros se han dado cuenta que la lucha por la independencia es una trampa a estas alturas del neoliberalismo y la globalización. A la derecha le interesa que el 5% de radicales antiamericanos sigan empecinados en conseguir lo que nadie quiere porque la ideología imperante dice "que sin ELLOS no han nada" - como cantan los Fiel a la Vega - de modo que por siempre tendrán el 5% o menos en las elecciones. Ya se han dado cuenta que mientras ellos luchan por la independencia en vano, la isla se va pal carajo por el narcotráfico, el consumismo, la urbanización desenfrenada y miles de otros problemas. Ellos, al menos, tienen un estado colonial pero medianamente moderno. Ecuador, en cambio, es mucho más colonia que esa isla donde al menos estaba con vida hasta hace cinco días un Ojeda Ríos como símbolo de cierta decencia y de cierta dignidad, y aquí el estado está disuelto. Ahora, no sé como se sale de la trampa, francamente, y creo que la trampa en la que estamos nosotros es mucho peor.
¿Por qué Bolivar no puede ser llamado el libertador?, ¿entonces como?, ¿compañero Bolívar? ¿Puedes repetirme la pregunta?
a mi me parece que, a veces, a la gente que aun tiene esos anhelos de libertad le cuesta demasiado aceptar que cuando un pais no se levanta, no hace nada por su situacion, es porque en el fondo la acepta, o en su defecto, la desconoce. en el caso de los puertorriqueños creo que mas bien la aceptan... en su mayoria al menos..
la aceptamos: aceptamos el imperio del mercado y del neoliberalismo como valores absolutos. esa es la pura verdad y hemos renunciado a pensar la vida en otros términos, éticos por ejemplo, o a pensar en el derecho al espacio público, por ejemplo también. Tengo 38 años y llevamos - en Ecuador - 27 de neoliberalismo light, que no otra cosa es el febresborjismo, o lo que llamo la República Febrescorderana... es decir, soy un hijo de esa república, y todo dentro de mi es así, softly neoliberal. pero hay otros caminos, sin duda, y no solo en términos filosoficos, sino prácticos. es posible un grado más alto de civilización: no conseguir la independencia de puerto rico, una ilusión transnochada al fin y al cabo, sino acabar con bush y todos los cretinos neoliberales y adocenados que gobiernan en todos los países desde hace un par de décadas: los bush, los aznar, los blair, los febres, los toledo... si pueden haber mejores gobernantes, definitivamente, no digo que vayan a ser "esencialmente" más puros o nombles, pero si menos cretinos. puerto rico ya es un país con todas sus letras: un millón de personas salió a protestar por que la marina americana salga de vieques, UN MILLON, un tercio de toda la población de la isla, caminaron sobre el expreso de las americas, símbolo del desarrollo económico de esa isla/generador eléctrico, y lo convirtieron, para la salvación eterna de su alma, en un expreso de la dignidad. aquí, en cambio, solo hemos tumbado a lucio, cretino que sin embargo condujo los destinos del país por algo más de dos años. he dicho.
estoy de acuerdo manolo, somos la neocolonia, el sellito de república no significa mucho en estos momentos.
mi comentario sobre el "libertador" no era tanto una pregunta sino más bien una afirmación. o sea, claro que bolívar es el libertador, pero en mi opinión sólo en el sentido en el que iván el terrible es terrible y catalina la grande es grande o carlomagno es... magno, nada más.
porque, en cuanto a lo que se llama liberar, creo que no es demasiado atrevido decir que las guerras de independencia, verdaderas guerras civiles entre espanioles de diferentes procedencias, luchadas por intereses económicos elitistas someramente disfrazados de mesianismo revolucionario, no trajeron la liberación de américa latina (esto es tan evidente, como lo demuestran también muchos posts y comentarios de este blog, que a veces uno al hablar de bolívar, sucre & co. hasta lo olvida).
y no sólo no la trajeron por cuestiones coyunturales, digamos por un desequilibrio en la relación de fuerzas en la sociedad o por derrotas históricas o por procesos contrarrevolucionarios posteriores (que también ha habido), sino porque de entrada no pretendían liberar, en el sentido absoluto de la palabra, a nadie, o al menos no a la abrumadora mayoría de la población del continente.
claro que no se puede ir por la vida pensando en términos absolutos y cabréandose porque dichos términos son inaplicables a la realidad y a la historia. pero me parece que tampoco es necesario ir por la vida repitiendo la mentira burguesa que le concede a bolívar, figura histórica ambigua donde las haya (por decir lo menos), la grandeza del título de "libertador".
en general estoy de acuerdo con ese célebre analista político anónimo que escribió, después de la "independencia", el muy berreado pero acertado graffiti "último día de despotismo y primero de lo mismo".
No sé. es como que me dan ganas de decir, sí, y? - pero supongo que sería de sentarse a conversar y como tal cosa es por el momento inviable e improbable, además de amenazar con ser enormemente tediosa, quedemos en "señor Bolívar".
yo creo que una no tan hipotética conversación no sería tan tediosa (aunque si sólo se redujera a bolívar lo sería, sin duda), sino a lo mejor hasta productiva. no para la humanidad, pero para nosotros (me incluyo en esto porque, pese al tono estúpidamente arrogante de mis comentarios, no sólo que respeto este espacio sino que lo admiro, y lo digo en serio. en otras palabras, para ponerme en plan groupie... me encanta este blog).
yo diría simplemente bolívar...
casi me siento tentado a decir, "después de usted".. bacán pasajero 77, ya hablaremos, mientras tanto, encontré esto que no sé por qué pienso que tiene algo que ver con ese señor Bolívar del que hablamos y que ya lleva tanto tiempo bien muerto en su panteón.
"La vejez ha entrado en mi vida y, por tanto, en mi poesía, con la sensación de la desaparición de futuro, que ha sido sustituida por la de un mero presente. La vejez es, ante todo, este presente sin mañana compuesto de pérdida, soledad y un confortable desinterés por lo que tiene la pretensión de ser novedoso o exótico, un retorno a la divisa de Diderot: 'A la mediocridad la caracteriza su gusto por lo extraordinario'. Igual que el mundo de mi madurez
me deparó la decepción de la libertad, su implacable tendencia a acusar las diferencias económicas entre las personas y a igualar, enrasándola por el nivel inferior, la
cultura, el mundo de mi vejez me está deparando la decepción de la liberación. Todas las luchas y cambios
no parece que hayan de suponer mucho más que un reparto más equitativo de la tristeza y la soledad.
"Pero sin una vejez decepcionada no podría haber habido una juventud arriesgada. Detrás de una vejez que no se haya encontrado con la decepción suele haber necedad. A mí me parece que la decepción es un sentimiento positivo para la defensa de la mente contra la impostura, y ahora la siento como la sensatez de la poesía, puesto que la utilidad de la poesía es, precisamente, no representar intento alguno de salvación colectiva. La poesía que a mí me interesa se
refiere a la organización estrictamente personal, casi secreta diría yo, del propio sufrimiento, de eso que somos cuando estamos solos, sin nadie ante el cual
representarnos a nosotros mismos. La poesía se suele escribir y leer en la soledad, donde se acostumbra a reir
poco." Joan Margarit
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