Vine a Caracas por primera vez en 1978. Tenía once años, había terminado la escuela primaria, y mi premio fue pasar las vacaciones en la confortable casa del tío Carlos en las colinas de Caurimare. La vacación fue memorable no solo porque hice trizas una escultura de su estudio o porque tomé por primera vez Coca Cola en lata, sino también porque para suerte mía los paseos en el auto americano y automático de mi tío se alternaban con los que daba en el vetusto jeep de mi otro tío, Angel, que vivía en el centro de la ciudad en un departamento lleno de máquinas tejedoras con las que él y su mujer fabricaban ropa de bebé que salía a vender en los puestos callejeros del mismo barrio. Carlos había llegado a Venezuela para trabajar con médico en los años sesenta y Angel había ido a ganarse la vida en diferentes empleos después. Fue bacán conocer la ciudad en esos dos extremos y ver siempre, en las laderas de las colinas, o mejor sería decir, de los cerros, los barrios empobrecidos. Cobré conciencia allí de la diferencia semántica entre cerro y colina que se iba a repetir después en Guayaquil, análoga a la de "caserío" y "walk-up" con que se denomina en Puerto Rico los edificios de departamentos: "caserio" es una multifamiliar de pobres, "walk-up" una de ricos. (Me encanta reirme y decirle a Lisandra: "vamos al caserio de tu hermana"... y ella me respondía, "¡No!, ¡ese no es un caserío, ese es un walk--up!"... En fin, que me encanta hacerme el "cojudo").
Este es un festival de documentales un poco especial y en todo caso muy diferente a otros en que he estado. Este festival lo organiza la Dirección de Cine del Consejo de Cultura, y sucede en Venezuela con todo lo que eso significa hoy. No me voy a extender ahora, pero quería comentarles que la inauguración, en el riquísimo y ostentoso teatro Teresa Carreño, símbolo de la riqueza de este país, con dos mil espectadores, fue estremecedora desde muchos de vista. Proyectaron SALVADOR ALLENDE y el público, cien por ciento chavista, siguió buena parte de la película como si estuvieran contándoles su propia vida, especialmente cuando la película entra en la narración del gobierno de la Unidad Popular, y en cómo la CIA y los militares tramaron y ejecutaron la conspiración. Los paralelismos con la Venezuela de hoy eran sorprendentes, ponían la carne de gallina y hacían reir, aplaudir y pifiar al público como en un estadio. Hubo momentos especialmente tremendos, como cuando un obrero chileno advierte: "no me gusta que Allende haya metido militares en su gabinete... no me gustan los militares, espero que sea temporal", o como cuando Fidel dice, en una concentración en el Estadio Nacional, que lo que está haciendo Allende es insólito, construir el socialismo en democracia, es decir, exactamente lo mismo que Chavez dice que está haciendo. "Es como querer que la burguesía alegremente cometa suicidio", concluye el que era embajador de los Estados Unidos en Santiago en esa época. Y más tremendo el silencio desentendido que invadió a la sala cuando llega el golpe y la tragedia. Fue como para no olvidar.
La función había sido precedida por un discurso antiamericano insoportablemente maniqueísta y vanidoso a propósito del episodio de Robertson.
También había sido precedida por los aprietos de producción propios de unn festival. La copia de la película inaugural había llegado el luunes en un formato equivocado, el Betacam Digital PAL, y los organizadores tuvieron que improvisar un viaje a Miami para hacer una transferencia, pues en toda Venezuela no había una máquina que lo pudiera leer. La copia buena llegó la noche anterior a la una de la mañana.
Vino un festejo enormemente divertido y revelador. Pasado el espectáculo político y formal, pasada el trance inicial, comenzamos a conocer a nuestros anfitriones, jóvenes apasionados convertidos en funcionarios gubernamentales que nos transportan en autos rentados, Blazers con vigoroso aire acondicionado, pero que parecen recién salidos de la facultad de comunicación de la central. En "La Oficina", una cantina donde solo se oye buena salsa y donde solo se vende cerveza "Brahma" - en reconocimiento a que fue la única cervecera que no paró en el paro patronal de 2002 -, comenzamos a darnos cuenta de lo que estaba pasando en el país y en ellos y ellas. Conforme el lugar se iba llenando de jóvenes que bailaban y conversaban, las pláticas sucesivas iban revelándonos el sustrato emocional y la lucidez de estos protagonistas. Fernando, un director argentino que también está invitado al festival, me dice: "parece que la revolución si es de verdad". Claro, era el primer día y todavía no habíamos ido a los cerros. Eso vendría después. Ya les contaré.
$10m worth of cocaine in evidence turns out to be flour
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[image: Photo: PeopleImages / Shutterstock]
Cocaine worth more than $10m was stored as evidence at a courthouse in
Fiji, but at some point in the long-runn...
Hace 7 horas.

16 comentarios:
me alegro por ti y tu festejo. pero chávez jamás ha dicho estar construyendo el "socialismo", sea en "democracia" o no.
lo dijo hace como un mes... "el socialismo del siglo XXI", te buscaré el dato exacto
hermano en la porra seguiremos no importa el sistema. En tus propias palabras: "las reglas del juego no cambian a los jugadores".
Deja de soñar en el socialismo de Chavez. Es un facista que les tiene metidos el cuento! todos los militares son iguales!. Mas bien ponte a trabajar. Has tu propio festival de documentales, por ejemplo.
Usuario anónimo: Que comentario tan huevón además de típico "pesimista" (eres el cliché latinoamericano). Este espacio es justamente para soñar, comentar y reflexionar. ¿Porque no te pones tu a trabajar? por lo visto lo necesitas pues tu comentario es del tipo "fácil" y poco trascendente. Además denota poca reflexión y tolerancia (esa que le reclamas a Chávez). ¿No tienes algo mejor que hacer? Está claro que opinar no es lo tuyo!
Pues opinar debe ser lo tuyo. Debes ser un tipo muy reflexivo tolerante, dificil y trascendente. Además de triste, sin un peso en el bolsillo y necesitado de espacios para soñar. Por qué te molesta tanto una opinion contraria? Mejor andate a Venezuela o a Cuba. Si, a Cuba, alla no tienen Internet y no tendrías que leer opiniones contrarias a la tuya en este tu espacio.
Oye, yo no hice ese comentario, por si acaso.
No lo dudo Sarmiento, a pesar de que no comparto tus opiniones encuentro tu blog muy interesante, lúcido y con un humor muy fino. Me pareces un tipo pensante y de seguro entendiste la ironía de mi comentario, sobre todo en lo de "ponte a trabajar y has tu propio festival", cosa que el usuario anónimo que quiere espacio para comentar, reflexionar y soñar de seguro no entendió.
se han puesto a pelear??!! pero como diria mi abuela "que de lo ultimo"... aqui no se trata de mandar a trabajar a nadie anonimo (al menos hubieses puesto tu nick, sino de respetar un espacio en cual alguien cuenta sus experiencias y luego alguien las comenta, siempre de manera respetuosa. eso mi querido, se llama democracia.
por lo demas manolo, para variar, buen post, seria bueno que sigas contando tus impresiones de caracas y el desarrollo del festival.
p.d lola, ahora si lo podemos odiar, se sigue paseando mientras tu y yo envejecemos frente a la maquina.
Man,
Chévere.
El otro día pasamos frente al CIESPAL y alguien pintó:
"la insurrección de abril no fue televisada" (ese no subrayado)
Leer ese grafiti y saber que vos estás da gusto.
Un abrazo
ps. deberias desactivar eso de anonymous de tu blog. Digo para saber quien piensa qué...:P (y para que cada cual se haga cargo de sus opiniones. ;)
Punto 1: ¿Yo tambien me puedo añadir a los que "odian" a manolo por pasear?
Punto 2: Yo tambien vi el graffitti y pensé exactamente lo que dice isabel, solo que el lugar cambio, yo lo vi en la isabel la catolica al frente de la ups.
Punto 3: bueno… creo que no tengo punto 3. Asi que me despido.
ya pues, publica unas fotitos...
Manolo, hay una opcion en el blogger para filtrar esos comentarios spam, en caso de que te jodan.
suerte
En todo caso, yo sigo picado sin saber qué pasó en los cerros que haya hecho dudar de que la revolución "sí era de verdad".
Esperamos tus palabras, Manolo.
ah, pues estoy en eso... pero te anticipo que nada en los cerros nos hizo dudar de que la revolución fuese de verdad.
Está bien, soy el que se encarga de los malentendidos en tu blog, ok... a cada quién lo suyo.
-JAD-
conchatumadre!! conchetumadre escribeme a leonlarry@gmail.com conchatumadre.
Idiota!!
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