Dice Sebastián Cordero que la vida en Hollywood sería casi perfecta de no ser por el deficiente servicio de telefonía celular. Al parecer los vecinos de Beverly Hills, Bel Air y Santa Mónica son tan quisquillosos, que no quieren ni oir de poner una antena de celulares en sus terrenos. Ustedes saben, las radiaciones, el cáncer, esos miedos. No vaya a ser que el perro de Brad Pitt desarrolle un tumor en la cola. Entonces, como no hay antenas de celulares, las llamadas se caen, los mensajes llegan dos horas después, en fin, un desastre.
En cambio en Quito, es una maravilla. Hay antenas por todos lados. De hecho, acaban de poner una frente a mi casa, treinta y cinco metros en línea recta desde la ventana a la que me asomo cada mañana para hacer mi gimnasia matinal. Bueno, en realidad se trata de una combinación de diversas disciplinas gimnásticas, desde el yoga hasta la acrobacia, que pongo en práctica en estas mañanas heladas en que salir a caminar por el Centro Histórico es toda una prueba de resistencia. Me quedo en la sala, escucho La Luna, me siento con las piernas en flor de loto y miro fijamente la antena de celular con sus megaherzios amenazantes.
Así se pasan las primeras horas de la mañana. Nunca prendo la televisión a esas horas. A Jorge Ortíz lo dejo para la noche, tarde, cuando el cansancio amortigua mis carcajadas y solo me sonrío, murmurando la risa, como un loco. Lisandra cree que estoy hablando solo, se preocupa, me dice: "ya es hora de que vuelvas a ver a tu médico". Se refiere a mi psiquiatra, claro. No entiende que solo me estoy riendo de Jorge Ortíz. Así es la vida. Hasta en el hogar a uno lo consideran loco por reirse de esas cosas.
Es una verdadera broma de mal gusto eso de poner "Los Simpsons" justo antes del noticiero de Jorge Ortíz y el programa "Cambio Radical" justo después. Si pudiera haber una especie de fade out entre Los Simpsons y Jorge Ortiz, un lento dissolve que haga mas llevadero el rigor conservador de don Jorge. Y después, cuando el noticiero se acerca a su fin, un lento dissolve entre don Jorge y "Cambio Radical", soñar con la idea de que Jorge Ortíz se ha ganado el premio y entra en el quirófano del cirujano plástico, le quitan las arrugas del anticomunismo, la risa sombría con que a veces pretende ser sarcástico. No le vendría nada mal un cambio radical a Jorge Ortíz. Digo, tanto esmero en poner niñas guapas, bien maquilladas, de espalda erguida y cabello voluminoso, para que venga a echar a perder el espectáculo este correcto señor de hondo ceño.
Jorge Ortíz con cambio radical. ¡Ja!, vaya idioteces que a uno se le ocurren.
Me cuentan que don Jorge ha escrito en la última revista Diners sobre Chávez. Ese, ustedes saben, es un tema sensible en este blog. A pesar de que mi chavismo se ha ido atemperando con el paso de los meses, todavía me irritan ciertos majaderos como el de marras. Y eso que don Jorge escribe mucho mejor de lo que habla. Titula don Jorge Ortíz su artículo: "Todopoderoso y... ¿vitalicio?" Todopoderoso en alusión al triunfo "por default" que obtuvo la coalición de partidos chavistas en las parlamentarias ante el retiro de la "partidocracia", y el vitalicio, claro, es el aporte personal de Ortíz a la objetividad periodística. No don Jorge. Chavez ha dicho que se retira en el 2022. Eso es muy diferente a decir "por el resto de la vida" como se dice en el matrimonio. 2022 es una fecha, si lo vemos con objetividad, bastante próxima. Casi diría que está a la vuelta de la esquina.
Por lo demás, el resto del artículo está plagado de ese "envenenado alucinamiento" que caracteriza a gente como Jorge Ortíz, temerosa del cambio, asustadiza, ingenua y manipulable. Esas personas que llegado un momento de la edad adulta descubren que la corrección es a fin de cuentas positiva. Esa gente que vuelve de un viaje por los Estados Unidos y comenta lo bien organizados que son los americanos, que se admiran de sus autopistas, que entran a las megatiendas y comentan "¡qué bestia, no?!", que se dicen, en el avión, cuando regresan, "¡chuta, hay que joderse!, ¡a la mierda con estos comunistas atrasados que no quieren firmar el TLC!" De esas gentes parece ser el Jorge Ortíz. Gente que viajó muy tarde al exterior. Gente que se siente muy bien cuando los grandes hombres de la patria, Fidel Egas, por ejemplo, los llaman a su despacho.
Pero, bueno, finalmente don Jorge Ortíz no es más que un periodista de televisión, como yo mismo lo fui una vez, parte del show que llega con la siesta vespertina, entre los Simpsons y el "Cambio Radical", de la misma gallada de Andrés Carrión, gerentes de sucursal bancaria.
In 1983 I couldn't afford to beat Dragon's Lair
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[image: Dragon's Lair]
I love and still play Don Bluth's amazing video games. I never would have
been able to finish them were it not for re-releases years...
Hace 1 día.

13 comentarios:
jajajajajajajaja, en efecto, Ortíz es el tipo más amargado de la historia de la tv ecuatoriana (más que el ex "alcalde del cerro", el no menos popular y resentido, ya desaparecido, don Alberto Borges).
En una entrevista leí que Ortiz odia cuando en una reunión la gente no encuentra mejor cosa que "bailotear como idiotas" y peor aún si ésta empieza con la ronda de chistes. Por eso prefiere no ir a reuniones. Ha declarado también que no ve tv ecuatoriana ni ningún tipo de tv (que diga eso manolo sarmiento tendría sentido ¿no? aún así, manolo acepta que ve tv ecuatoriana y que no tiene cable !pero un tipo que vive de la tv y que diga que ni siquiera estudia a su competencia y se de el lujo de decirlo así, tan abiertamente! Ortíz ha aceptado tácitamente que la tv ecuatoriana es una porquería. Una porquería de la cual él es parte y no hace nada por cambiar. En general, a Ortiz le gusta defender el status quo, se entiende, por tanto, que le gusta ser una porquería) No sé qué es lo que hace para "distraerse". Sin duda se la pasa rumiando su amargura envenenada contra sus enemigos (léase sus espectadores) desde su torre de la González Suárez. Ortiz es una especie de Cuasimodo y María Teresa una especie de Esmeralda.
Creo que esto tiene mucho que ver con un aspecto de la cultura ecuatoriana popularmente conocido como resentimiento social. Hay muchos resentidos por ahí, en la tv, en la política, en la cultura. Pero visto fríamente el resentimiento social puede ser un motor positivo, como sucede con Jefferson Pérez, o definitivamente un motor negativo, como pasa con Ortíz.
Se agradece la ironía Manolo, es un buen antídoto ante los tontos solemnes como este.
Ortíz es un pelotudo, no cabe duda, no se cómo aguanta María Teresa sentarse a su lado, tener que sonreirle y respirar su aliento.
Muy entretenido y muchas verdades en tan pocas letras. Pero no se envenen con el veneno de otros.
Saludos.
Manolo se burla de Ortiz, yo no lo soporto, .... pensé que éramos más los que estábamos subidos en esta camioneta. Hasta el momento me siento decepcionado por tan pocos comentarios sobre Cuasimodo Ortiz...
I see words in your blog, but no arguments...maybe it´s not your fault.
Excelente, ja ja ja comparta la misma opinion sobre Jorge "el bello" Ortiz.
Y, además del título... ¿qué escribió Jorge Ortiz con su "envenenado alucinamiento"? Digo...
bueno, un artículo disponible en la última diners, pero básicamente plagado de obsesiones y especulaciones. No es un análisis objetivo, sino que parte del prejucio. Es uan copia del artículo de Oppenheimer que ya comenté en este blog.
acomplejados les decimos por aca...
excelente manolo! no te lei tan acido hace tiempo.
por cierto, mande un mail con un llamado de auxilio..
un abrazo
Sólo un pequeñito comentario que no viene al caso del sincero (?) Jorge O.,:
- ahora se me hará mas dificil y largo leer tu blog Manolo, aunque la verdad es que ahora si se nota un aire de que eres cineasta, jeje.
Felicitàndote Manolo por el rediseño de tu bitácora y ese humor àcido que tanta falta nos hace leer
Christian Espinosa
de acuerdo con Paulette, acomplejados.
Yo creo que Ortiz fuera más comestible si se pudiera reir el de Ortiz como nosotros lo hacemos.
Nuevo diseño Manolo que bien!
saludos
Aunque no encuentro muchas razones respecto de Jorge Ortiz y su vínculo notable al banquero y opresor Egas, y agregando en parte el aburrimiento que puede provocar este artículo al lector menos que promedio, completamente de acuerdo.
Graciosa transición de un programa de risa a un programa lleno de problemas y la falta de objetividad de este sujeto.
has sido elegido
http://kevinhurlt.blogspot.com/2006/01/hbitos-extraos.html
suerte
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