Me viene el cansancio de los temas serios, pero por alguna razón no puedo regresar a los temas ligeros, a la broma. Ahora he regresado caminando desde el Congreso Nacional, nada menos que del despacho del Gran Diputado de la Cultura, el Dr. Marco Proaño Maya, que nos recibió en audiencia a varios cineastas, gente de la Asocine, de Egeda, para discutir la ley de fomento del cine que el diputado tuvo el acierto de presentar al parlamento hace un par de meses. La reunión fue de antología, casi diría que entretenida de no haber sido también bastante frustrante, y merecería un enorme post que sin duda disfrutarían ustedes mucho, pero que probablemente yo no disfrutaría tanto en escribir. Así que mejor les hablo de la caminata que di, de regreso del antiguo edificio del Banco Central, en el sector de San Blas, por la calle Guayaquil hasta aquí, en la intersección de Venezuela con Mejía.
Lo primero con lo que me topé fue una obra de ingeniería, otra de las llamadas "reformas geométricas" que ha emprendido la municipalidad, esta vez en el mismo acceso al Centro Histórico, allí donde las calles Guayaquil y Montúfar casi se unen, en plena plazoleta Hermano Miguel. Paso por allí a diario, salvo cuando para felicidad mía no abandono el Centro Histórico en todo el día, y desde hace varias semanas, es decir, desde cuando comenzó la obra, cada vez que paso por ese lugar me pregunto qué carajos están haciendo allí. La pregunta no solo me la hago yo. Los taxistas que me han acompañado al pasar por allí, todos, también se la hacen y los pasajeros de la Ecovía con los que he pasado por allí miran la obra con la misma fastidiada intriga que yo. Esta es la primera vez que paso a pie, cuando ya caía la noche, y me detuve a tratar de comprender en qué consiste la reforma.
Observé la obra por unos tres o cuatro minutos, tampoco vayan a creer que es muy compleja. Lo que pasa es que han removido de tal manera el pavimento, han creado unas rampas atrevidamente altas y han dibujado con pintura blanca la proyección de lo que les queda por hacer sobre el pavimento todavía intacto, que da la impresión de que están construyuendo una catedral y no una simple reforma paisajística. A las seis y media la calle Guayaquil está especialmente animada y los peatones con los que me crucé se abrían paso entre los escombros removidos de la acera y las señales de precaución que había colocado el contratista. Lo único que comprendí después de mi atenta observación es que han elevado el nivel de la calzada al mismo nivel de la acera - o quizás más, pero esto puede ser un defecto simplemente - , que están sustituyendo el pavimento con adoquines de cerámica con el propósito de crear un amplia área semi-peatonal que conecte la acera occidental de la Guayaquil con la plaza de San Blas situada en el extremo oriental de la intersección. La teoría que aventuró un taxista hace un par de días, de que lo que pretenden hacer allí es una estación de transferencia entre la línea del trolebús y la línea de la ecovía no me pareció del todo descabellada, pero no alcancé a imaginarme con exactitud cómo funcionaría, pues para conseguir tal cosa deberían cerrar el perímetro de la obra, lo que equivaldría a enjaular, como han hecho en otros lugares de la ciudad, una espacio público.
En fin, que no pude solventar el misterio de la obra que se ejecuta en Guayaquil y Montúfar. Pero no dudo que su costo, por pequeño que sea, será superior o quizás el doble de todo lo que gastamos en organizar el festival de cine documental. Allí había, por lo menos, unos diez o quince obreros. Naturalmente, la mano de obra es, ya lo sabemos, casi gratuita en Ecuador. Si llevan trabajando más de 20 días, son 300 jornales. Pongamos a 10 dólares el jornal, estamos ya en 3000 dólares. Según mis cálculos les falta por lo menos dos meses más para que lleguen hasta San Blas, lo que sumaría unos 9.000 dólares en mano de obra. Una bicoca si lo comparamos con los materiales. El área que deben reconstruir es de aproximadamente 80 x 40 m, lo que da 3200 m2. Pongamos que la cerámica que están poniendo, con seguridad importada de Colombia, salga a unos 40 o 50 dólares el metro cuadrado. Estamos hablando de unos $160.000,oo en materiales, sin contar hormigón y otros insumos. Pongamos entonces, en $200.000,oo los materiales. El jefe de obra, con seguridad un joven ingeniero egresado de la facultad, ganará unos $650,oo cada mes, lo que da, en tres meses, $1.950,oo. El contratista se habrá puesto un sueldo de unos $3.000,oo por mes, lo que da $9.000,oo - lo mismo que ganan los 15 jornaleros - en tres meses, sin contar con su ganancia que debe ser, grosso modo, un 10 o 15% del valor de la obra. Es decir que, si sumanos todo esto, tenemos unos $219.950,oo más el 15% de ganancia del contratista (salen unos $34.000,oo), estamos hablando de un desembolso de $243.950,oo ... por lo bajo. Hay que añadir las nuevas luminarias, el mobiliario de la nueva parada de buses si es acertada la hipótesis del taxista, y así... dejémoslo en unos $350.000,oo. Nuestro festival se gastó, en este año, unos $85.000,oo, de modo que habría alcanzado con esta sola reforma geométrica para casi 4 festivales como el EDOC. La subvención de la municipalidad fue de apenas $15.000,oo, y eso que estamos hablando de uno de los 20 o 30 eventos más importantes de su agenda.
Iba yo haciendo estos cálculos mentales mientras avanzaba por la calle Guayaquil. El contratista se habrá comprado ya, supongo yo, con el anticipo nada más, un nuevo carro. Habrá salido de unas cuantas deudas. Bien por él. Mi padre me aconsejó siempre que no me haga ingeniero porque llegar a conseguirse un contrato como ese toma tiempo, a veces mucho tiempo. De modo que no dudo en aceptar que está bien ganada su plata. Ojalá le salgan los pagos a tiempo. Ojalá no le hayan pedido ninguna coima. Ojalá no se le accidente ningún obrero. Ojalá los adquines colombianos no hayan venido con falla. Ojalá la maldita reforma geométrica sirva de algo.
Mientras avanzo entre el gentío, entre las tiendas que comienzan a cerrar, el trolebús, los titulares de la tarde, los titulares del deporte - ya la selección está completa -, los habituales mendigos, los no tan habituales, me pregunto en la cuesta de Olmedo por qué este tramo de la calle es tan ancho y me digo qué bonita acera la que trepa hacia el Carmen Bajo, esas piedras antiguas, ese rodar pausado de los autobuses en su trepar de la cuesta, qué suave la brisa que sopla sobre el endeble álamo de la placita de Olmedo y Venezuela.
Pensando en los titulares me digo también, qué curioso esto del nuevo grupo guerrillero que ha surgido de la noche a la mañana en Ecuador. Fue la noticia bomba del Comercio del domingo. Un grupo terrorista sin firma de responsabilidad que insinúa que se financia con los secuestros express - el delito más antipático del momento - y que dice tener vínculos con Venezuela... La misma vieja broma de siempre. La República Febrescorderana tiembla ante la posibilidad de que la candidatura de Correa crezca como la espuma. Lo recuerdo a Correa en la entrevista que esta mañana le hizo Paco Velasco. Dijo: "hacen falta tres cosas para cambiar el país.... capacidad, honestidad y disposición al sacrificio. Las dos primeras no son difíciles de conseguir... pero es la tercera la que pocos tienen". Me gustó cómo lo dijo y cómo no tuvo ningún reparo en decir que estaba dispuesto a todo sacrificio. Hasta el más grande.
Dice el poeta Margarit que se siente decepcionado en su vejez. Pero luego señala, invirtiendo graciosamente la causa/efecto como en una película, que "sin una vejez decepcionada no podría haber habido una juventud arriesgada. Detrás de una vejez que no se haya encontrado con la decepción suele haber necedad. A mí me parece que la decepción es un sentimiento positivo para la defensa de la mente contra la impostura".
Así llego, caminando en sentido contrario al tráfico de la Venezuela, a la intersección con Mejía. La puerta está abierta. El portero está empacando sus cosas y se va. Ya ven. Ya casi no me acuerdo de la reunión que tuve, hace apenas dos horas, con el diputado Proaño Maya, donde hablamos de tantas cosas y quedó claro que eran muy pocas las que podríamos conseguir. Ojalá el fondo de cine alcance para algo más que una reforma geométrica como la de Guayaquil y Montúfar.
RFK Jr. suggested Pennsylvania fabricated measles deaths. A coroner just
confirmed one
-
[image: Robert F. Kennedy Jr. (based on photo by lev radin /
Shutterstock.com)]
Conspiracy theorist RFK Jr suggested that two deaths attributed to measles ...
Hace 2 días.

4 comentarios:
Falto añadir solamente, aunque de alguna manera este implícito, que los EDOC te cambian la vida para bien, mientras que la mayoría de obras del cabildo solo te hacen la vida más complicada.
¿"este" implícito o "esté" implícito?
creo que es "está implícito"
Deja de mendigar dinero al Estado y ponte a trabajar, no puede que ser que en un Estado pobre como el nuestro pululen los vagos que solo saben exigir y no producir.
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