Tres cosas comprendí después del post de ayer: 1) Que Iván Mora tiene menos amigos de los que cree tener; 2) Que yo estoy perdiendo a los amigos que todavía tengo; 3) Que La Grupa tiene todavía muchos amigos.
Ni modo.
Vamos a lo nuestro. Me gustaría comentar tres o cuatro ideas en relación con la ley de cine, tema del que hablaremos hoy en un coloquio en la sede de la Asociación de Cineastas. Voy a utilizar el método de Abelardo Pachano en el diario El Comercio. ¿Se han fijado? Los editoriales de este banquero tienen la forma de una auto-entrevista, de modo que el tipo se autoformula preguntas sobre diversos temas de economía y las autoresponde con una solvencia envidiable. Todo se le puede reprochar a Pachano, menos su originalidad a la hora de escribir sus editoriales. Así deberían ser los exámenes finales de la universidad. "A ver señores estudiantes, autoformúlense cinco preguntas con sus correspondientes respuestas. Tienen una hora. El tema es libre." Sería todo un desafío. Este es mi primer intento.
Pregunta No. 1. ¿Manolo, por qué es grave no haber conseguido una ley de cine hasta hoy en el Ecuador?
Desde mi punto de vista, queridos conciudadanos, representa un fracaso muy grave porque ha desaparecido toda conciencia acerca de la importancia que tiene subsidiar el cine nacional independiente y, sobretodo, acerca de quiénes tienen la obligación de pagar ese subsidio: las personas, naturales o jurídicas, que lucran de la difusión y exhibición del cine (distribuidores y exhibidores, canales de televisión, empresas de televisión por cable y satélite) como sucede en casi todos los países europeos y en buena parte de América Latina. En estos veinticinco años de vida parlamentaria los canales de televisión se han fortalecido a tal punto que se han convertido en fortalezas donde se atrinchera la banca privada, fortalezas que actúan con entera impunidad, que se limitan a pagar sus impuestos pero no contribuyen ni con un ápice al desarrollo cultural de la nación. No existe televisión pública, no existe reglamentación de cuota de pantalla, no existe ninguna regulación de contenidos, no existe obligación de invertir en cine independiente, no existe obligación de conservar los archivos de video, no existe la más mínima conciencia, en definitiva, sobre el universo del cine y la televisión como componentes de la cultura nacional. Esto es resultado directo del fracaso de la generación ASOCINE en su intento de conseguir una ley de cine. Un ejemplo, quizás, ayude a comprender mejor mi acerto, queridos amigos. En el Ecuador de 2005 es más fácil que sea subsecretaria de cultura una soprano que un cineasta. Los cineastas - o los que fungen de tales - solo sirven para el ministerio de información, es decir, para hacer cadenas nacionales de televisión. Vean sino los cargos que la plana mayor de ASOCINE ha ocupado en la jerarquía del Estado a lo largo de estos años. Que el gremio de sopranos y tenores tenga más peso social y político que el gremio del cine es, digamos, un signo inequívoco de la gravedad de nuestra situación. Con todo el aprecio que tengo para los sopranos.
Pregunta No. 2. ¿Significa esto que las sopranos son más hábiles políticamente que los cineastas?, ¿qué otros cargos públicos serían apropiados para un cineasta?, ¿insinúa usted que la soprano Parra debería dedicarse al cine?, ¿o que Raúl Khalifé debería dedicarse al canto?
Preferiría que las preguntas se refieran exclusivamente al tema del post. De manera que me voy a abstener de responderle.
Pregunta No. 3. En tal caso, ¿podría decirnos en qué consiste el proyecto de ley de cine que está por ser aprobado?
La ley de cine que está por ser aprobada es una pequeña ley, una leycita digamos. Pero la verdad sea dicha, de tan pequeña que es, le hemos llegado a tener cariño. Cuando entró a discusión era más pequeña aún, era casi una ley bebé, un balbuceo de ley. Esto es resultado de lo anterior: puesto que hay cero conciencia de lo que es el cine, de su importancia y necesidad, es inaudito para el 99% de los diputados pensar en una ley que, por ejemplo, grave a la televisión, o saque rentas de un sitio para entregárselas al cine. Entonces, la ley era, en su origen, casi una declaración de principios. Tres o cuatro excenciones de impuestos para la adquisición de equipo, cosas así. Cuando entramos a dar nuestro aporte - me refiero a una comisión que improvisamos de manera voluntaria entre Asocine, Egeda, Cero Latitud y Cinememoria - conseguimos añadir dos cosas: 1) La creación de un Consejo Nacional de Cinematografía, con siete delegados, tres del sector de cineastas y productores, y cuatro del Estado, incluída su santidad el presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Naturalmente nuestra propuesta era mejor que eso, pero eso es lo que quedó. 2) La creación de un Fondo de Fomento Cinematográfico que será administrado por el CNC y que tendrá como ingresos principales el 10% de lo recaudado por el impuesto a los espectáculos públicos y el 10% de los fondos que actualmente se destinan al FONCULTURA. Esto es, grosso modo, según estimaciones hechas a ojo de buen cubero, unos 500 mil dólares anuales.
Pregunta No. 4. ¿En qué etapa estamos ahora y qué se viene hacia adelante?
La ley está lista para el segundo debate. Se presentó una versión unificada, con los criterios del autor original de la ley, Marco Proaño Maya, del diputado César Carmigniani y de nosotros. Es de esperar que entre pronto al segundo debate y que de allí salga indemne o mejorada. Entonces pasaría al Ejecutivo para su aprobación, eso que los abogados llamamos el ejecútese, a menos que el presidente Palacio tenga objeciones o proponga cambios, en cuyo caso estaríamos ante un veto parcial. La ley entonces regresaría al congreso y allí, si los diputados se allanan al veto, la ley sería finalmente una ley.
Pregunta No. 5. ¿Según su opinión, qué nos corresponde hacer ahora?
Hay varias cosas pendientes una vez que el congreso apruebe la ley. Las más importantes son:
1) Presionar al Ejecutivo para conseguir su aprobación. En este aspecto sería ideal conseguir que el presidente Palacio vete parcialmente la ley añadiendo nuevas fuentes de financiamiento al Fondo de Fomento. Por ejemplo la posibilidad de donar el 25% del impuesto a la renta al fondo, y/o la asignación del 25% del impuesto a la renta de canales de televisión y exhibidores de cine para el fondo; la asignación de un porcentaje mínimo del FEIREP, o de los fondos que del FEIREP va a recibir la CCE o el Ministerio de Educación y Cultura.
2) Intervenir en la elaboración del reglamento de la ley, que es, básicamente, el reglamento del Fondo de Fomento Cinematográfico. Esto es importante porque la ley solo da indicaciones generales sobre el FFC, pero el reglamento tiene que garantizar el acceso equitativo, transparente y competitivo a las ayudas; el reglamento tiene que establecer el mecanismo de selección de los jurados, los tipos de ayudas que puede dar el fondo, etc., etc. Si no intervenimos todos en esto, el FFC puede convertirse fácilmente en un instrumento de poder.
Pregunta No. 6. ¿Quiere usted añadir algo más?
No.
Hasta allí mi auto-entrevista. Abelardo Pachano estará orgulloso de saber que ha creado todo un estilo. Mientras tanto, los temas pendientes se siguen acumulando: Plaza de las Américas, más películas de Cero Latitud, nuevos perfiles de grandes cortometrajistas ecuatorianos, entre otros temas de interés.
RFK Jr. suggested Pennsylvania fabricated measles deaths. A coroner just
confirmed one
-
[image: Robert F. Kennedy Jr. (based on photo by lev radin /
Shutterstock.com)]
Conspiracy theorist RFK Jr suggested that two deaths attributed to measles ...
Hace 2 días.

6 comentarios:
Manolo ¿tomas algo antes de escribir tu blog?
solo a veces, ¿por qué?
manolo, en caso de que el afán del post de la plaza de las americas sea promocional (y.. quien sabe!), ahi te cruzo el dato de que les puedes poner un enlace con su nueva pagina web, plazadelasamericas.com
si el post es para rayarles, tambien sirve el link
gracias LB ! lo usaré. Espero que la susceptibilidad de la gente de Plaza sea más sólida que la de otras personas que se han sentido ofendidas por mi tono "intolerante e insolente"... ya ven. Pero esto es un cuento privado por ahora. Aprovecho, antes de que se de cuenta y se ofenda también, para aclarar que me acabo de enterar que Abelardo Pachano en realidad responde a preguntas que le llegan del público, cosa que no queda clara en lo absoluto en su columna. Capaz que sí se inventa algunita, claro.
Manolo, porfavor no creo que le llega a los talones al Econ. Abelardo Pachano. Primero a el le llega las preguntas al diario El Comercio y segundo lo suyo es una burla al estilo de como escribe este personaje. Creo que seria mejor si la proxima vez no se compara con una persona asi ya que como que usted queda demasiado corto!
Manolo, no te conozco pero he leido un par de tus comentarios, quisiera decirte que antes de compararte con una persona como Abelardo Pachano deberías saber un poco más de donde obtiene sus editoriales e ideas para escribir. También me gustaría hacerte notar que si él escribe de Economía es porque es Economista y como se dice comunmente zapatero a tus zapatos. Por que no puedes dejar de utilizar a otra gente como comparación para escribir?
Por que no escribir como un individuo único que se supone que eres?
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