Una de las herramientas de supervivencia de la República Febrescorderana ha sido tener una intelectualidad de izquierda suficientemente aburguesada. Mientras la aburguesaban a punta de privilegios, la República Febrescorderana detenía el proceso modernizador del Estado que se había iniciado en el período de Bombita y, pescando a río revuelto, sus grandes caporales se apoderaban de todo. El resultado es el desastre en el que vivimos hoy, con un Estado completamente desarticulado y una clase media intelectual satisfecha de sí misma y por lo tanto incapaz de movilizarse por ninguna causa.
Repartieron Tarjetas Supermaxi para nosotros y Bonos Solidarios para los pobres. Nos volvieron así inmunes a la pobreza. Mientras no la vean cara a cara, decían, todo seguirá igual. Aquí, en Quito, más de 300 mil personas viven en pobreza extrema y el Municipio de Quito muy orondo advierte en sus carteles que "comprar en la calle es ensuciar la ciudad". Quizás deberían poner también que "dar limosna es ensuciar la ciudad" y así evitarían espectáculos como el que se da cada sábado al pie de mi ventana, en la calle Mejía, donde a las ocho de la mañana se forma una fila de docientos viejitos y viejitas desamparados que esperan la repartición de una limosna de 5 centavos que reparte un comerciante bondadoso.
Anteayer tuve necesidad de ver al médico y llamé al que me atiende siempre en una de esas lujosas torres del Meditrópoli. Estaba dispuesto a pagarle 35 dólares para que examine mi faringe con ayuda de una tablita desechable y determine la gravedad de la inflamación. 35 dólares: dos veces el bono solidario que reparte el gobierno cada fin de mesa cientos de miles de personas. Felizmente mi médico de cabecera había salido de viaje hasta la semana próxima. Me pareció intolerable la idea de esperar tantos días con mi faringe en tal estado de padecimiento. De modo que mi instinto de supervivencia me llevó al Centro de Salud No. 1 que la providencia puso a menos de cinco cuadras de mi casa y abrí mi primera historia clínica en el sistema nacional de Salud Pública del Estado ecuatoriano, en uno de cuyos hospitales nací hace 38 años.
Me tomaron los signos vitales, me midieron la estatura, el peso, registraron mi domicilio en una ficha y me hicieron esperar en un pasillo junto a otros pacientes. Tenía en mis manos mi flamante historia clínica, cuatro hojas de papel donde había espacio para apuntar la evolución de mi estado en el futuro. Al final del formulario, a pie de página, había un recuadro que rezaba con toda frialidad: "Para el fallecimiento", "año, mes, día, hora", "Si es en emergencia: llegó muerto/murió en emergencia", "si es hospital... " y así. A mi lado, una señora bastante mayor tenía la suya en sus manos. Alcancé a ver que la de ella estaba casi completamente llena. Respiré pronfundo y me sentí, por efecto de este detalle burocrático, traído de vuelta a la tierra. Soy uno más, me dije, y me sentí tajantemente democratizado. Manolo, uno más entre siete millones de usuarios del sistema de salud pública. Había dejado de ser ese privilegiado cliente de Meditrópoli que llega en su Vitara a congestionar las calles del barrio de Las Casas, activa la alarma del carro y acude al despacho del médico como si acudiera a ver al gerente de una financiera, lujo por todas partes, dispuesto a pagar 35 dólares para que le examinen la faringe.
Llegó mi turno. El despacho medía, como era de esperarse, más o menos la cuarta parte del despacho del Meditrópoli y el escritorio de la doctora no tenía ningún lujo, ni uno solo de esos adornos elegantes que llevan inscrita la marca de las farmacéuticas y que no faltan en los despachos de los médicos de hoy, y en lugar de las fotos de los hijos del médico o los diplomas de Masachusets o Bavaria, en la pared había recomendaciones para cuidar la salud. La doctora revisó mis signos vitales y comenzó a examinarme. Me preguntó si tenía motivos para el stress. Le conté dos o tres cosas de mi vida y me sugirió: "¿quiere tener psico-terapia?, aquí ofrecemos psico-terapia, usted solo me lo pide y yo le hago una cita". En efecto, en el despacho contiguo atendía una pscioterapéuta que recoge las citas los lunes y los martes y da sesiones individuales de una hora durante toda la semana. Yo estaba impresionado. La doctora me dio dos o tres consejos para mejorar las defensas de mi organismo y me recetó, en un papel sencillo, las medicinas. No pagué ni un solo centavo por su atención. La psico-terapia también es gratuita.
Fui a Fybeca a comprar la prescripción. La señorita que me atendió, que me conoce y aprecia, casi disgustada me hizo notar que la doctora de la salud pública me había recetado el medicamento genérico que tiene la enorme desventaja de irritar el estómago. Claro, todos quieren ocuparse del confort de uno hoy en día, todos asumen que uno padece de gastritis, todos asumen que el estómago de uno es delicado como el de un niño. La bien intencionada mujer me recomendó que sustituyera la receta por otro medicamento menos irritante pero que costaba diez veces más. ¡No!, le dije tajantemente. Mi estómago lo puede aguantar, gracias, y pagué el dolar cincuenta que costó el antinflamatorio.
Esa fue mi experiencia en el sistema de salud del Estado ecuatoriano. Este es el sistema de salud de la gente común. Este es el sistema de salud de los sindicatos médicos de los que hablan tan mal los canales de televisión cada vez que hacen una huelga porque no les pagan el sueldo. Este es uno de los sistemas de salud más atrasados y pobres de América Latina.
El aburguesamiento de la República Febrescorderana nos hace vivir en una nube. Es muy sencillo, sin embargo, bajar de la nube. Basta con caminar cinco cuadras y entrar al Centro de Salud No. 1 o basta, por ejemplo, con preguntarse cosas tales como, ¿por qué tanto miedo a la Asamblea Constituyente de parte de los partidos políticos? Y buscar la respuesta con paciencia.
En doctrina jurídica el concepto de Asamblea Constituyente es sinónimo de revolución. Es una ruptura total con el régimen precedente. Lo ratifican las teorías más avanzadas del constitucionalismo. Cito, por ejemplo, al español Pedro de Vega, profesor de la Universidad Complutense de Madrid:
"La distancia que media entre la actuación del poder de reforma y el poder constituyente es la que separa la acción legal de la revolución. A través de la reforma se puede legalizar el cambio, pero lo que en ningún caso resulta posible es legalizar la revolución. Cuando el poder constituyente actúa con verdadera legitimidad política, no solo no necesita apelar a la legalidad existente, sino que, además, no puede hacerlo. Su salida del silencio y del letargo en los que normalmente está sumido, mientras el sistema constitucional funciona, no admite otra justificación posible que la sustitución de la legalidad existente por otra distinta." (De Vega, Pedro, La reforma constitucional y la problemática del poder constituyente, Tecnos Madrid, 1985).
El presidente del Tribunal Electoral, el buen señor Gilberto Vaca, debería ilustrarse un poco más, o quizás ya lo hizo y comprendió que el poder constituyente, es decir, la gente común, ha comenzado a salir del silencio y del letargo, y por eso mismo pensó que lo mejor que podía hacer era invocar la legalidad de alfeñique de la República Febrescorderana. Miren estas cifras de 1999:
Referendo sobre Constituyente en Venezuela:
Apoyo a la Asamblea 88%
Asambleistas electos:
Polo Patriótico (chavistas) 122 - Polo Democrático (partidocracia) 6
Ratificación de la Constitución Bolivariana:
SI 71% - NO 29%
Una vez que los venezolanos comprendieron que la constituyente era una opción legítima de cambio, la apoyaron masivamente y dieron por completo la espalda a los partidos tradicionales que obtuvieron solo 6 escaños de un total de 128 que fueron elegidos en las urnas. Por eso están aterrados.
El otro día en la radio del Dotti escuché a Edgar Terán hablar de totalitarismo y chavismo y fascismo y todas esas malas palabras del anticomunismo a propósito de la constituyente. "No lo vamos a permitir", terminó diciendo casi fuera de sí. A la misma hora, en La Luna, otro ciudadano expresaba su opinión de un modo muy distinto. Me pareció importante lo que dijo porque apuntaba a la pérdida de la autoridad moral del parlamento Febrescorderano. El recordaba y ponía en relación dos hechos: en septiembre de 2004 murieron 11 jubilados como resultado de la huelga de hambre que hicieron en demanda de mejores pensiones. En ese mismo mes, o quizás unas semanas más tarde, los parlamentarios tuvieron los riñones o la sangre fría de aumentarse a sí mismos el bono navideño a 12 mil dólares. Esta relación, que describe a un diputado capaz de aprobar para sí mismo una prebenda semejante cuando acaban de morir once jubilados en reclamo de una mejora de su pensión de 50 dólares al mes, establece una insensibilidad macabra. Cuando la gente en la calle es capaz de calificar aquello como inmoral es que una nueva sensibilidad está floreciendo. Y del surgimiento de una nueva moral a la revolución hay un paso. Edgar Terán, con su Tarjeta Supermaxi en el bolsillo, seguramente se examina en Meditrópoli como yo hacía antes. El hombre que llamó a La Luna quizás lo haga en el sistema nacional de salud y sus hijos no van, como los de Terán quizás fueron, al colegio Americano o al colegio Menor, sino a la escuela pública. Será demasiado tarde cuando el señor Terán comprenda que vive y defiende un status quo inmoral. Y ni yo, ni nadie con algo de sentido común en la cabeza, vamos a esperar a que eso suceda. Es por eso, quizás, que yo apoyo la Asamblea Constituyente y apoyo los nuevos liderazgos que el status quo quiere minimizar. Apoyo a los muchachos y muchachas de Ruptura aunque hayan surgido en una ONG pagada por la cooperación americana, apoyo a Rafael Correa con todos los defectos que le destaca la prensa Febrescorderana, apoyo a la asamblea de la Floresta, apoyo la movilización del pueblo afro, apoyo la reconstitución de la CONAIE, apoyo la vanidad altiva aunque algo miope de Auqui Tituaña, entre muchos otros. Allí está el grueso de la transformación que este país necesita. Parece poca cosa, pero ciertamente no lo es. Y espero que las elecciones se convoquen pronto para evidenciarlo como se evidenció en Venezuela, 122 a 6.
Y quizás es por eso también que escucho a Paco Velasco en La Luna todos los días. No porque lo crea perfecto ni mucho menos. Y no solo porque sea el único programa matutino que verdaderamente me despierta (lo que es mucho decir). Sino porque lo veo allí de cuerpo entero, entregado por completo a su trabajo y creo, sinceramente, que el periodismo solo vale la pena cuando se lo vive de ese modo.
Ahí se ven.
RFK Jr. suggested Pennsylvania fabricated measles deaths. A coroner just
confirmed one
-
[image: Robert F. Kennedy Jr. (based on photo by lev radin /
Shutterstock.com)]
Conspiracy theorist RFK Jr suggested that two deaths attributed to measles ...
Hace 2 días.

23 comentarios:
Esto es una belleza de escrito. Felicidades.
Y con respecto a lo mismo, yo soy algo poco más escéptico, quizá víctima de los medios, quizá más desconfiado: creo mucho que el cambio que esperamos está en nuestra gente, no tanto en una nueva constitución o reformas. Debemos de darnos cuenta que si queremos menos corrupción, debemos practicarla. Que cada voto cuenta, y que corresponde hacerlo meditadamente y no por seguir a la mayoría.
Pero en eso ando también, tratando de enseñar que es lo único que nos puede salvar de una sociedad mediocre y conformista. Nuestro país se lo merece.
Me has hecho dudar alrededor de mi postura sobre la Constituyente. Insisto, el escrito es muy bueno.
Te pregunto una cosa. Donde quisieras vivir y establecer una familia y educar a tus hijos. En Venezuela, en Cuba, en Ecuador, o en Francia?
Yo personalmente no estoy dispuesto a renunciar a mi status quo, y eso que ni cerca estoy a tener plata. Pero lo que tengo no me lo gane inmoralmente. Me saque la madre para tener lo poco que tengo. Veo claramente la mala reparticion de la riqueza en nuestro pais, pero a pesar de eso no creo que el comunismo sea la solucion. Tu si lo crees. Hay conciliacion?
A mi los de la conaie, los del movimiento social afro y muchos movimientos sociales me parecen iguales a los del psc y del pre y del mpd. Esos tipos no cambian un pais. Tal vez creyera en la constituyente si formara parte de ella gente que escribe y piensa como tu. PERO ESO NO VA A PASAR: estara llena de activistas radicales que solo creen ciegamente en el socialismo pero no tienen la capacidad para hacerlo una realidad.
Esteban A.
Si me das a elegir, y solo caben esas cuatro, la respuesta es Francia. Después, una playa del caribe en Venezuela. Tercero, Ecuador. Cuarto, Cuba.
Yo no creo que el comunismo, como lo entendemos, sea la solución mi querido Esteban, de eso no he hablado en mi post. Hablo de otra cosa.
En una película que vi hace poco, del haitiano Raoul Peck, decía un personaje: el problema de quienes lucharon contra el capitalismo en los últimos 200 años es que creían que el camino estaba ya escrito... No. El capitalismo es una invención humana y cualquier cosa que lo vaya a sustituir en el futuro lo será también. No hay de otra, como dicen los chavistas citando a Simón Rodríguez, o inventamos o erramos.
Si no confías en nadie de esa gente, pues qué pena. Sigue con tus privilegios tranquilo. No es grave. Finalmente, así se vive muy bien y una vida, aunque nos parezca eterna, pasa rápido.
Le leo a Esteban y lo entiendo, y sé que yo pienso igual un 80% del tiempo, ese 80% del tiempo en que uno se pone egoista y conservador, ese 80% del tiempo en que veo al Joaquín y a la Amalia crecer hermosos, comer bien, ir al cine, gozar con una fondue de chocolate que cuesta como lo que cuesta tu médico de la faringitis en Meditropoli con respecto al Centro de Salud No. 1... y siento que eso es lo mejor que les puedo dar y lo mejor que puedo desear que suceda, que siga sucediendo, que siga igual... pero ni por casualidad se me ocurre ver a los cientos de niños que se acercan al auto a limpiar el parabrisas o a hacer malabares con tres pelotitas, para que les des 10 centavos... y pensar en ellos como niños con iguales derechos que mis hijos... iguales, sí, aunque me dé asco pensar en darles un beso, en dormir con ellos, en limpiarles después de que hacen caca. Creo que todos pensamos, muchas veces, como Esteban, que no es un mal tipo, o todos somos malos muchas veces, y tratar de que en lo que hacemos por la sociedad y que puede tener implicaciones y significar cambios, aunque sean chiquitos, en la moral, y luego en la realidad, usemos ese porcentaje "bueno" que tenemos y no la gran parte de "malo" que somos. Es absurdo reducir esto a lo bueno y lo malo, a los buenos y los malos. Auki Tituaña debe tener lados malos, oscuros, feos... y Edgar Terán debe tener, estoy seguro, lados buenos, muy humanos, lindos, pero no por eso votaría, ni creo que sería bueno, que Terán esté en la Constituyente... mil veces Tituaña, que por ahi van a venir los cambios, aunque Tituaña no les dé limosna a los niños de los semáforos y Terán sí lo haga, y dé muy buenas limosnas en la iglesia del Girón los domingos, y dé su cambio por el cambio mil veces... y yo vea al Joaquin y a la Amalia mirarme sin entender porqué no le di limosna al niño que me la pedía en el semáforo, y no sea capaz de explicarles la cosa y prefiera acelerar para pasar antes de que se ponga en rojo, o frenar e ir despacito, cien metros antes, para que se ponga en verde y poder pasar sin detenerme...
Si de limosnas se tratara, yo votaría por Terán, y no vería necesidad de Constituyente alguna, y tendría la conciencia tan tranquila como Esteban, el 100% del tiempo, no solo el 80% del tiempo en que tengo la conciencia tranquila y pienso como Esteban. Pero no se trata de limosnas, ni de buenas voluntades, ni de haber ganado la comodidad de que uno goza de manera moral, limpia, sacándose el aire. Por más moral y limpia y merecida que sea la comodidad de que un 10% de los habitantes de este país gozamos, es inmoral no ver al 90% restante y no tratar de hacer algo para que ese cambio ocurra.
"El sueño se hace a mano y sin permiso, arando el porvenir con viejos bueyes"...
Silvio
Un abrazo Manolo, un abrazo Esteban... aquí seguiremos, no en Miami ni en París ni en una playa del Caribe venezolano o cubano, con nuestros hijos, sin miedos, sin guardaespaldas, sin murallas y condominios privados, con la conciencia tranquila de gozar de una comodidad merecida, producto de nuestro trabajo.
Es que yo tambien veo al Ecuador pobre como el verdadero. Claramente entiendo lo que dice Manolo y como Juan Martin tambien quiero igualdad para todos. Me doy cuenta que el pais se cae a pedazos y nadie lo ve. Se dedican a ver a Marian y la boda de Maria Teresa Guerrero y todo lo que se critica en este blog.
Yo quiero un pais distinto. Mi problema es que no veo que los grupos sociales de izquierda tengan la capacidad de darmelo. Ni los partidos politicos. No se quien. Eso es lo que no me deja dormir. Quien?
Esteban
yo lo unico que sé ahorita es que me parece una actitud coherente, respetuosa y responsable ir al centro medico nº 1.. quizás solo para ver, para experimentar uno mismo lo que es el sistema de salud al que tanto le huimos...así como le huimos a casi todo desde nuestra cómoda situación. Creo también que la constituyente puede ser un paso importantisimo en términos de cambiar el status quo, pero que depende en mucho de actitudes individuales cambiar de veras las cosas...por eso no mas: salud manolo! que se mejore la garganta!!!
Ya se ha dicho, en efecto, que la revolución empieza por uno mismo. Creo en eso. Pero no es suficiente si la cosa es únicamente mental. Hay que "ensuciarse" un poco y entrar a conocer, así sea de manera referencial, a la cosa política. Yo también creo mil veces más en Tituaña que en Terán, sobre todo porque este último es uno de los más grandes vende patrias que ha tenido este país, firmando convenios petroleros por debajo de la mesa y "arreglando" su futuro como buen cuadro de la derecha de este país. El problema no es la limosna que estos individuos den o dejen de dar sino, por ejemplo, qué piensan de la caducidad del contrato de la Oxy porque con esa plata se puede, indudablemente, mejorar las condiciones de vida de la gente. Terán obviamente está con la Oxy y Tituaña con la revocatoria. Ese es el punto y no, con todo respeto, si dan una limosna parecida a la mía o no. Ese drama es pequeño burgués y la pequeña burguesía es, ha sido y será, siempre, las más conservadora de las clases sociales porque como Esteban dice (y su pensamiento refleja en general al pequeño burgués que yo también soy) no está dispuesta a renunciar a sus pequñas comodidades porque estas han sido bien ganadas. No lo dudo. Creo que todos nos sacamos la madre un poquito, pero la cuestión también es de intestinos. Ya no aguanto más tanto latrocinio. Ya no aguanto más tanta hipocresía.... Si no nos metemos ahora que somos jóvenes y lo hacemos con fuerza seguiremos viendo a los Teranes vender una y mil veces este querido país...
uy... si empiezo a comentar manolo, no termino nunca, mas bien me gustaria decir que lo que acabo de leer es una cuestion muy lucida, muy sensata. muy valiente y coherente tambien, porque estamos esos que pensamos en todo lo que tu piensas pero que a fin de mes pagamos la cuota del seguro , "no vaya a ser que nos toque meternos en el asunto de la salud publica". y claro, creemos en la democracia pero al final del dia sabemos en donde no se educarian nuestros hijos.
a fin de cuentas creo que hace rato dejó de ser una cuestion de capitalismo o comunismo, es mas bien un asunto de irnos educando, de poner a procesar la información, de desarrollar el pensamiento.. un asunto de ser y asumirnos no desde el otro sino desde nosotros mismos.
que mejore esa garganta señor.. saludos desde la ciudad febrescordereana por excelencia.
Urbi et orbi
Excelente post, pondre un link de tu blog en el mío. Hay que pelearle al asunto de la constituyente..
ah y otra cosa. Si se trata de renunciar al "status quo" (que es más un modus vivendi) y de elegir entre cuba, venezuela francia o nuestro país, yo pienso que habría que preguntarle al 60% de personas de este país que viven con menos de un dolar al día (hagan la prueba de vivir con un dolar al día). Creo en todo caso que la pregunta está mal formulada, creo que debería ser algo así: que preferirías, vivir en un país en donde la educación, los servicios de salud y la distribución de ingresos es más equitativa; o en un país donde esto no ocurre?. Está bastante claro que el neoliberalismo aquí no funciona y que no es el único caso (alguien dirá "pero mira que bien que están los chilenos"). En chile no están muy bien que se diga tampoco...no voy a poner indices aquí para probarlo. El asunto del comunismo es algo de larga data...pro la resignación a vivir en un sistema basado en la injusticia como el capitalismo también. Y/ esa resignación no puede hacer que terminemos aceptando las inequidades y la desigualdad social como algo "normal". Definitivamente la sociedad de clases es un error porque basa la acumulación de unos pocos en la explotación de la mayoría. Yo siento en este post un profundo análisis de inspiración marxista de la situación....y "uy que miedo el autor es comunista, y ateo y diabólico" como refería el Señor Herrería Bonnet sobre el proyecto bolivariano. Como decía el filósofo Bertrand Russell: "es el miedo a que cambién las cosas: que será de los ricos si los trabajadores piensan libremente sobre la propiedad? qué será de la moral si los jóvenes piensan libremente sobre el sexo? qué será de la milicia si los soldados piensan sobre la guerra?. Es el miedo al pensamiento y son los enemigos del pensamiento quienes hablan así, y así es como actuan en las escuelas, iglesias y universidades". Hay que dejar de tenerle miedo a las revoluciones, a los cambios. Las cosas están insostenibles en este "status quo" y si bien no necesariamente se trata de un comunismo (el comunismo es algo heterodoxo, al igual que el neoliberalismo, en palabras de Foucault) pero si de una auténtica revolución.
de nuevo, buen post.
Es que la palabrita "revolución" mete miedo a muchos. Pero no creo que estemos para eso, sinceramente, para tranquilidad de todos los aburguesados, burguesitos y burgueoises que leen este blog del Manolo.
Si lo miramos bien todo problema tiene que ver con el lenguaje. Por ejemplo ¿cómo definimos derechos y privilegios? Cada vez que un periodista habla de "clase política" o "clase del volante" me dan pena y risa al mismo tiempo. Las clases sociales se definen por su posición dentro de un sistema econónomico únicamente y no por ser parte de un gremio cualquiera. Si así fuera existiría también la "clase del deporte" la "clase de las cafeterías" y hasta la "clase de los que se asolean en los parques", muy apetecible esta última por cierto. Es más cada persona podría fundar su propia clase social ("clase de YO y mis cuatro amigos").
Por esta razón es muy dificil pedirle a las personas que cambien su mirada sobre conceptos estáticos y esto se traduce en términos prácticos en la expresión "mis derechos son inamovibles" porque el concepto que utilizo para definirlos ha permanecido invariable los últimos cien años.
Lo chévere del Manolo es que nos lleva a poner en duda la forma en que definimos las cosas (porque lo hace consigo mismo) y de esta manera ponemos en duda al mismo lenguaje, que es el principio y fin de todas las cosas. No Dios, o dios como creíamos a los 8 años(aunque de todas formas este se hizo Verbo hace tiempo).
Quizás hacer la "revolución" sea empezar a utilizar las palabras de manera diferente de acuerdo a una conducta más consecuente con la realidad que nos rodea. Es decir, quizás hacer la revolución sea simplemente llamar a las cosas por su verdadero nombre. Las palabras son mas bonitas que las balas en todo caso.
Quisiera nada más añadir, porque lo había olvidado, que en el centro de salud No. 1 también hay un departamento de pediatría y ginecología, y los jueves desde el medio día funciona un grupo de ayuda para diabéticos, solo hay que llevar un dólar para el examen de sangre (aunque parece que en Farmacy's hacen ese examen por 75 centavos, según me contó un diabético cercano).
yo solo pienso que es importante, como dice Isabel, ver y oir lo que pasa en la calle. Yo sostengo que mientras más nos alejemos de la calle seremos más infelices, más solitarios, más miedosos de la inseguridad ciudadana, más perezosos de caminar y vivir la ciudad, pero solo es una opinión. A mi siempre me impresionó una secuencia de Caro Diario de Moretti, donde el tipo le increpa a un burgués que se ha mudado a vivir en una urbanización de las afueras de Roma y le dice: ¡¡¡¡pero por qué se vino a vivir aquí!!! ¡¡¡Roma era una ciudad tan bella en los setenta!!! ¿no es verdad? Tener otra lógica, pensar diferente a como nos obliga a pensar el sistema. Anoche vi una película maravillosa, un docu sobre Pierre Bourdieu, se llama "La sociología es un deporte de combate", y cuando terminas de ver eso te dices, qué carajos estamos haciendo con nuestros privilegios, tan comodos... hay que revolcarse en la calle, escribir, filmar, no parar de hacer bulla de cualquier manera.
Ya me emocioné.
Manolo Sarmiento... en realidad aprovecho aquí este espacio para pedirte tu apoyo... somos los conductores del programa "Sexo oral" que se transmite todos los días lunes de 7 a 9 de la noche en radio la luna y quisiéramos en los próximos programas hablar de cine y sexualidad, cine y erotismo, etc... y también qusiéramos ver si nos puedes facilitar extractos de audio o sugerencias de películas en español o dobladas en español para poderlas pasar en nuestro programa.
Saludos y muy interesante tu crítica a "duro de parar".
Equipo de "sexo oral"
sexoralenlaluna@gmail.com
Acá escucho en las mañanas a Carlitos Vera y cuando se pone demasiado antipático le hacemos al AM.
Si he ido a veces a Dispensarios o Centros de Salud, y tienes razón en que la atención no es del todo mala....Pero me cuesta creer que nunca vuelvas a tu doctor de cabecera...
Me has dado esperanzas con tu comentario de que una nueva moral se está gestando en la gente.
Salut!
p.d. por qué ultimamente siempre hablas de Venezuela o Chávez? no tengo nada en contra es simple curiosidad
Ya veremos si vuelvo donde mi doctor de cabecera... Hay que crear un poco de tensión dramática, no te parece?
Hablo de Venezuela porque es la única revolución que conozco mil kilómetros a la redonda.
Pero fuera de eso, si es verdad que estoy exagerando un poco.
Gracias por todos los coments.
fecha y hora para la solución final... nos vemos afuera de CIESPAL..
Excelente articulo Manolo, coincido en muchas partes, lo unico malo de la constituyente, es que me da la impresion de que Palacios esta buscando alargar su estadia en Carondelet.
Lo ultimo que muere es la esperanza, ojala se elija a los mejores en la asamblea constituyente.
En parte me he sentido refrescado por este artículo (y tu página), aunque la república febrescordereana no sólo responde a febrescordero.
No creo que en toda la república existan tantos subcentros, en especial refiriéndome a las zonas rurales, donde las escuelas son lo máximo de educación en kilómetros y kilómetros a la redonda.
La esperanza reside en grandes ideas, y la operación de todos nosotros en ponerla a cabo, sin esperar a los demás grupos.
Salud. Y gran lugar.
respecto a a "ser diputado..." muy gracioso y excelente vuestro post
Pues me permito dar mi opinion a pesar de ser primera vez que me meto a este blog:
Una constituyente puede ser buena, puede ser excelente, pero me gustaria ponerle en la mano la Constitucion actual y preguntarle: qué quiere que le cambien? Nuestra Constitucion es buena, casi en un 90%, que es más de lo que se puede decir de las de otros paises. Lo que hay que cambiar es la conciencia de la gente, para que deje de votar por los mismos imbeciles, corruptos, egoistas, partidistas. Eso si, el Estatuto Electoral, eso si que hay que cambiar, fue hecho por partidos para partidos.
En mi opinion hay que tumbar el mamotreto de democracia que tenemos, acaso alguno de los que lee esto, se acuerda siquiera por quien y por quien no voto para el congreso? Cada individuo tiene que estar 100% identificado con quien se supone que le representa, y hacer lo del "estatuto de eleccion", o sea que cada elegible publique su plan con pelos y detalles sobre lo que piensa hacer, y que esto sea como un contrato solemne, si no lo cumples, afuera.
Abajo los socialcristianos. que no tienen ni de sociales ni de cristanos.
Publicar un comentario