domingo, 1 de junio de 2008

Pluralismo en el audiovisual

¿Qué incidencia – si alguna – puede tener el aparecimiento de Ecuador TV en el pluralismo?

Las dos terceras partes de las emisiones de televisión en el Ecuador corresponden a contenidos adquiridos en el extranjero. El tercio restante corresponde a contenidos informativos o programas de entretenimiento producidos por los mismos canales. Menos del 1% corresponde a lo que se conoce como “producción nacional independiente”, es decir, contenidos que los canales adquieren en el mercado audiovisual local y que no son producidos al interior de sus propios estudios. Ecuador TV, de lo que hemos podido ver, repite este patrón de la televisión comercial en su parrilla.

Los canales comerciales prefieren adquirir contenidos en el extranjero debido a su bajo costo: es más barato comprar seis horas de “El pájaro loco” que adquirir seis horas semanales de una serie local de animación, cuyo costo, seguramente, sería diez o veinte veces más alto. Por otro lado, al producir ellos mismos los contenidos nacionales, los canales no solo ahorran costos, sino que conservan todo el control editorial. Adquirir un contenido independiente nacional limita su control editorial y encarece sus costos. El nuevo canal de televisión Ecuador TV bien podría caer en esta misma práctica con el pretexto de su limitado financiamiento, dando como resultado una restricción de la libertad de expresión y el pluralismo.

Todos los países democráticos procuran diversificar el origen de los contenidos emitidos por televisión. Para conseguirlo, la ley de muchos países obliga a los canales privados o públicos a adquirir un porcentaje de su programación en el mercado audiovisual local: se consigue de ese modo dinamizar el sector y multiplicar los puntos de vista que se difunden. Si de las 36 mil horas que emiten cada año los seis canales nacionales del Ecuador, tan solo el 5% correspondiera a producción nacional independiente – unas 1500 horas – estaríamos inyectando en el mercado audiovisual no menos de 20 millones de dólares y estaríamos diversificando enormemente el control editorial.

Una normativa constitucional que proteja la producción nacional independiente repercutiría directamente en el pluralismo. Daríamos un salto cualitativo si en lugar del oligopolio de siete productores – los seis canales privados y el nuevo ente público de televisión – la ley estimula el aparecimiento de centenares de productores de nuevos contenidos informativos, educativos y de entretenimiento que se difundirían no en uno sino en todos los canales nacionales.

Si vemos el problema desde esta perspectiva tenemos que concluir que en ausencia de una política encaminada a estimular el conjunto del sector audiovisual será muy poco lo que habremos ganado con el aparecimiento de Ecuador TV. Sumar una voz a las seis voces que dominan el espectro radioeléctrico es poco. Multiplicar por cien estas voces sería diferente. Pero para conseguirlo, el camino es otro. El camino es regular y estimular el audiovisual en su conjunto e invertir agresivamente en la producción de contenidos independientes de calidad.

[Publicado en la edición del 20 de abril de 2008 de El Telégrafo].

1 comentario:

Autómata dijo...

tu post (fíjate que cambiando una letra se convierte en spot, ja) me ha sacado algo así como un suspiro...

mierda, que uno de los sueños de muchos (incluyendome) es producir para la tv, para la tv local...

ya creo que comenté algo antes, pero con la llegada de EcTv se reactivaron algunas cosas parecidas a la esperanza, a los sueños...

aqui el control editorial lo ejerce el mercado, y ese mercado son los auspiciantes (se creería que el público, pero no es verdad), ya tienen la fórmula de hacernos consumir lo que les de la maldita gana