viernes, 29 de abril de 2005

Día 1: Celesta Davis y Andrei Paounov

Fue imposible actualizar este blog antes, ayer tuvimos una tarde de lluvia y stress, del todo predecible por lo demás, y por la noche la inauguración. Juan Martín Cueva había estado en casa de Pocho Alvarez la noche del jueves y, viéndolo muy atareado frente a la suite de edición, le preguntó en qué se hallaba. Resultado: anoche abrimos el festival con un cortometraje sobre los acontecimientos de la semana pasada, una pieza documental de 25 minutos hecha al calor de las protestas y en ocho amanecidas sucesivas. Fue el plato fuerte de la ceremonia. Tengo la impresión de que la intensa emoción hizo que el público llegue un poco cansado a la proyección de CHECKPOINT, porque muchos tuvieron cierta sensación de tedio al final. Es del todo artificial, como cuando uno se duerme en la sala teniendo al frente una obra maestra. CHECKPOINT es una película reiterativa, sí, pero precisamente esa es su apuesta, probar que perseverancia y frustración van de la mano.

Ayer conocimos a Celesta Davis, y tarde en la noche a Andrei Paounov. Celesta vino con su madre que protagoniza su película junto a ella. El filme de Andrei se estrena esta noche y el de Celesta mañana. Andrei nos contó que GEORGI Y LAS MARIPOSAS fue estrenado en salas hace dos semanas en Sofía con un éxito total de público, a tal punto que las salas multiplex que originalmente le negaron distribución ya se la han pedido. GEORGI es, como Andrei nos dijo, una película de los balcanes, no hay que olvidarlo, y una comedia. Humor búlgaro... humor balcánico, o volcánico, que es otra forma de decirlo según nos dijo Andrei en apego a la etimología. Es decir: Andrei es una especie de Kusturiça del documental, o podría llegar a serlo. La música de GEORGI, divertida y dulce, lo sugiere con insistencia.

La peli de Celesta está en el otro extremo: es una película de mujeres y de feminidad. Hay una escena absolutamente demoledora en la mitad. Celesta, su hermana y su madre, visitan a la ex esposa y a la hija del tipo que abusó de ella cuando era niña. Son cinco mujeres sentadas a la mesa hablando de estos hombres y en realidad parecería que están hablando de otra especie, de algo no muy lejano del hombre de cromagnon. La misma Celesta y su mamá llegan a hacerse preguntas acerca de su propio padre, de su relación con la pornografía y el sexo. Es un viaje intenso hacia la profundidad sin dejar nunca la superficie de lo cotidiano, las conversaciones que uno tiene en el rojo del semáforo, no por anodinas menos definitivas o absolutas. Como me pasó con 2666 encontré que en esta película sin pretensiones se dibuja también el machismo. Hay que mirar a través de la moral de Celesta y de su sociedad. En el trasfondo está, retratado de perfil. Cierto perfil, es verdad. Pero el identikit le corresponde.

Déjenlo todo y vayan a verla.

Ya nos vemos. Espero que mañana sea un poco más temprano.

2 comentarios:

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Manolo... nombrate los ganadores de "ojo con la democracia" y una pequeña reseña de cada uno... Gracias...