domingo, 24 de abril de 2005

Un pelo en la sopa de la OEA, o cómo Ecuador nuevamente hace la cagada

Como sucede con ciertas vísperas, la que vivimos en el equipo del festival nos tiene a todos con los nervios de punta. Las sensibilidades se crispan, las cosas pendientes se acumulan, surgen nuevas ideas que no sabemos quién se encargará de hacer realidad, aparecen las publicaciones, nos emocionan, las leemos cincuenta veces hasta que comenzamos a verles las costuras y los errores... y en consecuencia caemos nuevamente en la desazón, nos preguntamos cien veces si las salas se llenarán y que pasaría si el primer viernes de funciones nadie viene al Ocho y Medio... (seguro que a Mariana Andrade - la gerente de la sala - le daría un infarto).

A propósito de la rebelión de Quito se nos ocurrió un poco a todos que debíamos hacer algo para presentar, reunir, mostrar, todo el pietaje pro y amateur que se grabó en esa semana de locos que fue la del 13 al 20 de abril. Todavía no sabemos muy bien qué, pero lo vamos a hacer. Sobretodo queremos llevarlo a Guayaquil. En esas estamos. Mientras reflexionábamos cesudamente en las opciones, ayer Gaby Calvache estuvo al mando del operativo Sala 3, en Quito, adecuando la sala de 50 butacas del Níspero, instalando una pantalla, un proyector, colocando reflejos fosforescentes en las gradas en ascenso de la sala para evitar que la gente se tropiece, etc. Mientras Gaby y Oscar se ocupan de eso, Joaquín Ohyanarte se ha instalado ya en el Ocho y Medio a ver todas las copias de los filmes, revisar que estén en buen estado y con los subtítulos que deberían tener. Paralelamente, imagino en la California Alta, a Ramiro, Maife, Galo y Alfredo poniendo a punto el catálogo que entrará a imprenta el lunes. En Nyon, Suiza, Isabel Iturralde hará maletas para su regreso del festival Visions du Reel... mientras Coco Laso, que anhela su regreso, beberá el cognac de la espera con su hijo Julián, contando, ahora sí con los dedos de una mano, los días que faltan para la inauguración de los EDOC.

Mientras todo eso sucede, Lisandra y yo tomamos el desayuno del domingo. Un plácido desayuno, añorando los días de la rebelión, cuando la calle se convirtió en un fortín. Dentro de poco iré a comprar la prensa, para lo cual tendré que esquivar a los abnegados ciclistas que acuden al llamado del ciclopaseo y que se toman un poco demasiado a pecho su excepcional privilegio. De ese modo me enteraré de las novedades de la OEA, donde el cambio de gobierno ecuatoriano resultó ser de lo más inoportuno, a pocos días de dirimir el empate entre Insulza y Derbez. Que los americanos le quieran torcer el brazo a Palacio antes de que entre al ruedo no me sorprende, pero que para hacerlo pongan en duda la constitucionalidad de la destitución de Gutiérrez, es el colmo. ¿Fue constitucional la destitución de Lucio?, se preguntan en la OEA. El debate se reduce en el fondo a saber si una mayoría simple de congresistas debería tener el poder de destituir al presidente. En un sistema presidencialista tal cosa es impensable, pero es lo que sucede habitualmente en los regímenes parlamentarios: cambia la mayoría y cambia el gobierno. Comprendo que pueda parecer un poco salvaje - y de hecho lo es - que en este país de juristas tropicales y mafias poderosas la ley en vigor más que un código de normas inamovibles sea una territorio perpetuamente movedizo, pero en el fondo quizás deberíamos asumir esta ambiguedad insólita y hacerla nuestra regla de conducta. Finalmente qué mas da: que sea una mayoría simple la que puede cambiar al gobierno es una cosa perfectamente aceptable. Jaime Roldós habría abandonado su cargo el mismo 10 de agosto de 1979 en que tomó posesión, puesto que perdió su bloque de mayoría antes siquiera de haber comenzado a gobernar... la derecha habría asumido el gobierno sin el trámite engorroso de los 20 meses que esperaron hasta que murió, y León, quizás, no habría necesitado levantar en alto la muñeca de trapo para convertirse en lo que después se convirtió.

Claro, todo esto no es más que un pensamiento de domingo. Además, permítanme creer por unos días más - como todavía creo - que fue la rebelión del pueblo de Quito quien tumbó a Lucio. La rebelión de los adolescentes.

El martes llega Isabel Rancaño desde Barcelona para ocuparse de la subtitulación simultánea de algunas películas. El miércoles llega Celesta Davies acompañada de su madre. Celesta es la directora de AWFUL NORMAL (HORRIBLEMENTE NORMAL), uno de los documentales más importantes de la programación de EDOC. Este es el primer largo de Celesta, y lo vieron en Amsterdam Coco Laso y Ramiro Noriega el pasado noviembre. La historia se resume básicamente en que Celesta, después de 28 años de silencio, decide enfrentar al tipo que abusó sexualmente de ella cuando niña. No quiero decir mucho más, salvo que por esas casualidades de la vida Celesta dice en su sitio web - como bien nos relata Alfredo Mora en el periódico EL OTRO CINE - que decidió hacer su película después de ver LALEE'S KIN de Albert Maysles en 2003. Muchos de ustedes recordarán que Albert fue nuestro invitado en el EDOC de ese año y algunos tendrán todavía presente la presentación de LALEE'S KIN en el Ocho y Medio y el diálogo que siguió. (Quien sin duda no lo habrá olvidado es Felipe Terán que cumplió a cabalidad el papel de nervioso intérprete del maestro).

Por cierto, y para terminar con PETROBRAS, ayer leí en
amazonia.org que PETROBRAS tiene prohibido explotar al interior de los parque nacionales de Brasil... . Doble standard, doble moral de los amigos de Lucio.

Chao.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Edoc,
Cuando Pino Solanas filma Memoria del Saqueo habla de todos nosotros. Somos el mismo país.

Compartimos a tantos Domingos Cavallos, a tantos Guitierres, Fujimoris, Menems y generales enemigos del pueblo.

Filmar las consecuencias de sus políticas es una de las formas de enfrentarlos.

Anónimo dijo...

tenemos mucha curiosidad por ver el filme de Solanas. El privilegio grande de que el mismo solanas la vaya a presentar es enorme. lo lamento por la gente de guayaquil, a donde Solanas no podrá ir por falta de tiempo.... pero su película si estará allá.
m